Ante el 350º aniversario del Seminario de San Atón

Por El Avisador - 21 de Marzo, 2014, 20:53, Categoría: General

Eran los primeros días del mes de octubre de 1949 cuando mis padres decidieron que, en aquella tranquila tarde de otoño, cuando los días tenían aún los resplandores del verano, tomáramos el largo camino hacia Sancha Brava. El hijo primogénito de una familia numerosa de las de antaño dejaba la pandilla de amigos, el barrio, su hogar, sus padres y hermanos para ingresar en el seminario de "San Atón" de Badajoz. Sólo llevábamos una pequeña maleta de cartón donde mi madre guardó con esmero la ropa, que era preceptivo aportar, y el colchón, según se nos señalaba en escrito enviado por el Vicerrector. Después de un largo caminar desde la barriada de Pardaleras, descubrimos, por fin, en lontananza, un enorme edificio sombrío, con multitud de ventanales oscuros y de arquitectura muy singular, única construcción que reinaba en aquellos parajes, lejos del mundanal ruido. El sol, tras el horizonte lusitano, era ya una enorme y borrosa mancha amarilla. Todo para mí se hacía extraño: la puerta férrea de entrada, el hermoso zaguán marmóreo y, a la derecha, el inicio de una impoluta escalera, también de mármol, que llevaba al Rectorado, cuya entrada estaba custodiada por dos espléndidos macetones de frondosos helechos. Unos peldaños hacia abajo conducían, sin remisión, a un patio porticado, especie de claustro, donde llamaba la atención una voluminosa campana colocada en uno de los ángulos. Al frente, dos cipreses enhiestos y crecidos amenazaban con sobrepasar la espadaña de la capilla, coronada con una gruesa cruz ensombrecida. Enseguida, mis padres y yo nos encontramos mezclados con un pelotón de seminaristas y gente mayor llegada de todos los pueblos de la provincia. Algunos sacerdotes que formaban el equipo de formadores saludaban a  familias conocidas y un grupo de teólogos, con sotana, dulleta y coronilla recién afeitada, se saludaban con gozosa conversación pues habían transcurrido tres meses desde que se despidieron en junio hasta el comienzo de un nuevo curso, que en aquellos momentos iba a comenzar.

350 AÑOS DE HISTORIA
En mayo próximo, se cumplirán 350 años desde que se puso en marcha el primer Seminario, frente a la Catedral, calle Moraleja, en las casas grandes y chicas cedidas por el canónigo Rodrigo Dosma para tal fin. Nada más y nada menos que nos remontamos al citado mes de 1664 para que la bendita institución se pusiera en marcha con sólo dos seminaristas. Luego se trasladó, dado el aumento de vocaciones, a la plaza de Minayo, entonces plaza de San Francisco, y, finalmente, en 1927, el señor obispo adquirió una finca en la Cañada de Sancha Brava, donde hoy se encuentra la institución. Gracias al eficiente instituto religioso, pudieron estudiar cientos de muchachos sin recursos y sin posibilidad alguna. Salieron de ella probos sacerdotes que se difuminaron y amasaron con la feligresía del pueblo extremeño. Los que no llegaron a ordenarse, han mostrado siempre los valores que, día a día, se inculcaron y adquirieron con ilusión. Tanto unos como otros pudieron desenvolverse en la sociedad que les correspondió vivir con gran dignidad y sello propio.

Enhorabuena al Seminario de "San Atón", y Vivat Seminarium  / vivant professores  / Vivat membrum quodlibet...

Antonio Regalado Guareño
antonio.regalado2@gmail.com

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Marzo 2014  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog