Primoroso concierto de la Banda municipal de Música, en el cierre de Al-Mossassa Batalyaws

Por El Avisador - 2 de Octubre, 2012, 12:17, Categoría: General

De exquisito y con atractivas sorpresas musicales tengo que calificar el concierto que el pasado domingo, 30 de septiembre, ofreció al respetable la Banda municipal de Música de Badajoz, en el acto de cierre de la XV edición de Al-Mossassa Batalyaws, celebrado en una noche muy agradable, con lleno casi total, en los sugerentes Jardines de La Galera. Vetusto edificio que, en otras épocas, fue Ayuntamiento, hospicio, escuelas, museo de antigüedades y hasta presidio de confinados a galeras --de ahí el nombre--, pared con pared con la agarena Torre de la Atalaya o del Alpéndiz, que el común llama de Espantaperros. Con Vicente Soler Solano --que cumple cinco años por estas fechas como director titular y artístico de la Banda pacense-- a la batuta, Emilio González Barroso, con sus eruditas glosas emilianenses, y, en las primeras filas de espectadores, sin perder ripio, Paloma Morcillo, la superintendenta de Cultura.

Y este fue el programa escogido:

- "La Rodana", pasodoble de Ferrer Ferrán
- "Katiuska", 1ª Fantasía, de Pablo Sorozábal
- "Viva la Jota", de Pascual Marquina
- "Sinfonía Africana", de Van Mc Coy
- "The Beatles in Concert", de Lennon & MacCartney
- "Al-Mossassa Batalyaws" (La Fundación de Badajoz), poema sinfónico de Vicente Soler
Programa variado y ameno que gustó al distinguido público, que se portó extraordinariamente, guardando respetuoso silencio, y eso que el lugar se las traía, al ser abierto, con noche estrellada, luciendo la luna en todo lo alto, en tanto de la lejanía venían los ecos de los ciudadanos festivos y un sutil aroma de incienso, omnipresente toda la función. Y la cosa empezó como Dios manda, con una de moros y cristianos, el pasodoble "Rodana", que nos trajo aires levantinos a una fiesta, como la de Al-Mossassa, de convivencia pacífica entre árabes, cristianos viejos, judíos y gentes de todas las etnias. A la que siguió "Katiuska", con sus compases solemnes, sus valses austríacos y sus ecos de la madrecita Rusia, en plan señorial, toda una joya del género chico español, con la audiencia rendidita y un final apoteósico, con una larga ovación al señor Vicente y a su panda. Y en "Viva la jota" --palabreja arábiga que viene de "xota", que significa soltar, brincar, según el presentador emilianense, que se las sabe todas--, la Banda se lució de nuevo, gustando al respetable un montón, que le dedicó al final un formidable aplauso, además de gritos de ¡bravo!, ¡muy bien! y ¡así se toca! Y el nivel subió enteros cuando el tío Vicente y sus mariachis van y me tocan "Sinfonía Africana", toda una sorpresa, damas y caballeros, sonando a música de película de las caras, sobresaliendo los grupos de percusión y viento-metal, que lo bordaron. Con un final apoteósico, con la Banda puesta en pie y el público rompiéndose las manos de tanto aplaudir.

La función, sin descanso ni puñetas, siguió viento en popa, a toda vela, pero con un cambio de rumbo, digo..., de registros. Y van y me ponen una selección de los mejores temas de los Beatles, los melenudos de Liverpool, con títulos inefables como "Yesterday", "Yellow submarine", "Obladí-obladá", y el público madurito, encantado de haberse conocido, recordando los viejos tiempos. Y claro, el final fue de traca, con una ovación de gala. Para concluir con una obra épica y lírica, a la vez, briosa y contemplativa, a un tiempo, "Al-Mossassa Batalyaws", en árabe, la Fundación de Badajoz, poema sinfónico del mismísimo Vicente Soler, obra estrenada
con un éxito clamoroso, en este mismo lugar, el 26 de septiembre de 2009, por encargo del Ayuntamiento pacense. Que evoca la figura y las andanzas de Ibn Marwan, aguerrido muladí que, enfrentado al poder omeya de Córdoba, fundó Batalyaws en el año 875, sobre el cerro de La Muela, asiento de la actual Alcazaba, repoblándola y mandando construir una muralla de tapial, una mezquita y un palacio con jardines privados. Y aquí la Banda se salió de padre, madre y muy señor mío, pasando de solemne a trepidante, unas veces, y de contenida a desatada, otras, sonando aires folklóricos extremeños en algunos momentos. Magistral actuación que fue correspondida por el pueblo soberano con una larga ovación, con la Banda puesta en pie, correspondiendo con cortesías a tanta demostración de afecto. La gente, tan a gustito, no quería irse, y tuvo que ser el nota emilianense el que pidiera algún extra al señor director, que dispuso la popularísima habanera "Los Ojos de la Española", que el señor Vicente dedicó a doña Paloma, la concejala de la cosa cultural, "que nos apoya siempre y viene a todos nuestros conciertos". Y mi concejala de Cultura, todo un manojo de nervios, sin saber dónde poner las manos, con un corte de aquí te espero, hasta que, una vez repuesta de la sorpresa, aplaudió a rabiar el detalle vicentiano, tirando besos a discreción.

PAQUITO EL CHOCOLATERO
Pero aquí no acabó la cosa, Mari Rosa. Y es que el tío del micro, otra vez a la carga, en plena exaltación patriótico-musical, que va y pide a todos los presentes un aplauso a "la mejor Banda de música de Extremadura, de las mejores de España y parte del extranjero". La ovación que se escuchó fue de las que hacen época, teniendo que saludar el dire a la selecta audiencia, por lo que, venga otra propina a la gente, Vicente. Y, en esta ocasión, extraordinaria, nada menos que "Paquito el Chocolatero", del compositor alicantino Gustavo Pascual Falcó, en el 75 aniversario de su estreno, allá por el año 1937. Famosísimo pasodoble, himno "oficioso" de toda fiesta que se precie en nuestro país, en realidad, una marcha creada para las fiestas de moros y cristianos de la hermosa región levantina, recreada mil veces para animar todo tipo de fiestas y regocijos de pueblos, villas y ciudades en España. Emotiva interpretación, denotando ese espíritu festero y alegre que la han hecho única, sin añadidos ni postizos que valgan, salvo en la segunda parte, con el público pacense entregado, acompañando a la Banda con rítmicas
palmadas, con los músicos puestos en pie en los últimos compases, en señal de homenaje al gran Gustavo Pascual, a su cuñado Francisco Pérez Molina, el Paquito chocolatero ese, y a la madre que los parió. Inenarrable, colegas.

Pero la cosa no terminaría hasta descubrir una nueva faceta del presentador emiliano, la de... ¡guía turístico portugués! Y es que invitó a todos los presentes a disfrutar de la segunda parte de Al-Mossassa en la cercana localidad portuguesa de Marv
ão, ciudad hermanada con Badajoz por los fastos en honor de su mismo fundador, que, del 5 al 7 de octubre, lo festeja con numerosas y atractivas actividades. Hermosa villa lusitana a la que se llega viajando al Norte, en dirección Alburquerque, San Vicente de Alcántara y Valencia de Alcántara, para girar a la izquierda y entrar en Portugal, todo, en algo más de una hora de viaje. Eso sí, cada cual y cada cuala, en sus coches particulares, que autobuses de "Viajes Emilio" no hay, aunque todo se andará.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Octubre 2012  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog