Ha abierto sus puertas una nueva cervecería-asador en Badajoz, El Cortijo,
ubicada entre el viejo Vivero y el Seminario, en la antigua cañada de Sancha Brava, en
la amplísima avenida de Manuel Saavedra Martínez, donde antes estuvo el
restaurante de Campañón. Y lo lleva, desde hace sólo tres meses, el
joven hostelero pacense Raúl Pintiado, el mismo de Doña Purita, hijo de Amancio,
el popular propietario del bar La Esquina, en San Roque.
Y cuenta con una una extensa y rica muestra de raciones y tapas,
elaboradas mayoritariamente con productos extremeños, sobresaliendo las
del ibérico, que he estado allí hace poco. Y entre las
primeras, a destacar el cochinillo al horno, la ensalada de perdiz, el
boletus a la plancha con foie, el solomillo de retinto, el graten de
quesos de la tierra, la pluma con salsa de trufas, el boletus con torta
del Casar y taquitos de jamón, la carrillada ibérica, las virutas de
foie con reducción de oporto, las ancas de rana rebozadas, las ancas de
rana al ajillo o con tomate, las almejas a la marinera, etc., etc.
Tampoco hay que perderse su carta de huevos, como el revuelto de
criadillas de tierra, los huevos rotos con prueba de cerdo, el revuelto
de la casa, el revuelto de espárragos trigueros y el bacalao dorado. Y de vinos, lo que uno quiera, con lo mejor de lo mejor de Extremadura.