Hoy,
13 de junio, es uno de los días con más onomásticas en el mundo. Y en
España, ni os cuento. Es San Antonio, patrón de millones de españolitos
que tienen tal nombre como primero o segundo. Quién no tiene un Antonio o
una Antonia en casa, en su familia, entre sus amigos, entre sus
colegas... Felicidades a todos, pues.
Y,
acordándome de dos Antonios amigos --García Salas y Rubio Núñez, socios
directores de ITAE, la Escuela de Negocios de Extremadura--, este
mediodía, al pasar por allí cerca, he subido a felicitarlos. Y me he
encontrado no con dos Antonios, sino con una decena. Y eso que, una hora
antes, había veinte. ¡Cuánto Antonio por metro cuadrado, Señor! Gente
del todo Badajoz, empresarios, políticos, universitarios, abogados,
funcionarios, empleados, profesores, jubilatas, vecinos..., todos ellos
de nombre Antonio y amigos de los antonianos de ITAE, que fueron
invitados a mediodía a tomarse una copichuela en uno de sus amplios
salones.
Estaban
rematando el pequeño ágape y aunque se extrañaron de que un Pedro
entrara en sus dominios --menudos son los Antonios, tú--, me dejaron
fisgonear, comprobando que estaban tomándose unos pinchos de la rica
tortilla española, acompañados de unas cervezas y un gazpacho extremeño,
dispuesto todo alrededor de... ¡una pequeña talla del Santo! Pero "a
palo seco", sin velas ni flores que valgan. Gazpacho y tortilla que
estaban de puta madre, por cierto. Y es que, al final, el bueno de San Antonio --antiguo Santo casadero para los mozas de nuestros pueblos y villorrios-- hizo
un "milagro", pues los "titulares" me "perdonaron", me "bautizaron"
como Pedro Antonio y santas pascuas: como uno más del clan, me dejaron
entrar en su "santuario", y con todos los "derechos". A ver, no.
Costumbre
ésta del ágape antoniano que los notas itaienses llevan practicando
cinco años, con algunos en blanco, los que la fiesta del Santo cae en
domingo, y que no se ve por estas latitudes: ni con los Pedros, ni con
los Pepes, ni con los Manolos... Todos hombres, que de mujeres ya hemos
hablado bastante.