Damas y caballeros, estamos jugando con las cosas de comer y estas noticias no salen en los telediarios ni en las manifestaciones del 15-M. La bombona de butano, a 14 euros de vellón, o séase, a 2.033,30 de las antiguas pesetas, que me ha tocado cambiar un par de botellas. Y aquí nadie saca una pancarta, ni se planta delante de la Delegación del Gobierno, donde la Reina Gobernadora se abanica, pendiente del teléfono rojo. Y los "indignados" de este pueblo, los nuevos valedores de la libertad, la justicia, la honradez, el trabajo y la democracia, tan panchos ellos, callados como putas ante el subidón butanero. Claro, como la mayoría vive de la sopa boba de papá y mamá, que los tienen recogidos hasta los 35 años, les importa todo un pepino.
Resumiendo, la popular bombona naranja, a 14 machacantes, y nadie, pero lo que se dice nadie, ha tenido la ocurrencia de protestar, instalando una tienda en lo que queda de la avenida de Huelva.