7 de Junio, 2011
Badajoz resiste
Hoy
he vuelto a pasar por el poblado de okupas de la avenida de Huelva,
instalados allí ricamente desde hace tres semanas. Construido
sumariamente con carpas y cajas de cartón, a mediodía había como media
docena de "indignados", charlando apaciblemente, sin signos de
indignación que valga, mientras los ciudadanos, en especial, los de edad
provecta, tenían que dar un rodeo para evitar tantos obstáculos en su
camino. Pero un cartelón cochambroso, junto a la fuente, lo dice todo:
Badajoz resiste
Efectivamente,
Badajoz, con su ciudadanía hasta el gorro, está resistiendo ante tanta
tomadura de pelo de los jóvenes y las jóvenas del 15-M, que ya han
tenido tiempo de contar por activa, pasiva y perifrástica lo que son, lo que
quieren, cuáles son sus objetivos, cómo quieren cambiar el mundo. Como
que nos los sabemos de memoria, igual que sus eslóganes, copiados de
miles de sitios de Internet, de originalidad, nada, monada. Y tiene
mandanga que, en pleno siglo XXI, el siglo de las tecnologías
informativas, tengamos que aguantar este poblado de okupas, donde la
gente moza se lo está pasando de puta madre, jugando a los periodistas, a
los cocineros, a las casitas, a los jardineros, a las enfermeras, a los
monitores de campamento, etc., etc. Y no lo digo yo, lo dicen ellos en
otro de sus inefables mensajes:
La vida tan sólo es un juego
Y la
Reina Gobernadora, Carmen Pereira Santana, unos metros más allá, en su
Palacio de la Delegación del Gobierno, rodeada de su guardia pretoriana,
con el abanico en la diestra y el teléfono rojo de La Moncloa en la
siniestra, abanicándose ricamente, sin mover el índice real para mandar
desalojar de una puñetera vez este poblado de okupas. Con la cantidad de
cosas que hay que hacer en esta vida: estudiar, trabajar o buscarse la
vida, no te van a dar la sopa boba porque estés "indignado", amos,
venga. Pero hay más. Si por un casual, entráis por la parte central de la avenida, os toparéis con este otro cartel:
La libertad es nuestra
Y mía, y tuya, y la de ése y la de aquél, no te jode. Los "indignados" del 15-M, ahora, dándonos lecciones como "libertadores". Para tirar de la cadena, colegas. Pero hay otro, con los días que llevan, pobrecillos míos, que se nos rompe el corazón:
Ya llevamos 19 días resistiendo.
Diecinueve días sin pagar alquiler, ni agua ni impuestos municipales, claro. ¿Resistiendo, dices? Pues corta por aquí, por aquí y por aquí.
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4-J: Memorable estreno de Los Sitios de Badajoz, con la Banda municipal de Música
El
pasado 4 de junio, Badajoz vivió una jornada memorable que, sin duda,
pasará a la pequeña historia local: el estreno absoluto, qué absoluto,
mundial, en el incomparable marco de su Plaza Alta, de la sinfonía
militar Los Sitios de Badajoz,
obra del compositor valenciano, Juan-Gonzalo Gómez Deval, que fue
interpretada por la Banda municipal de Música de Badajoz, dirigida por
su maestro titular y artístico, Vicente Soler Solano. La noche,
primaveral, atrajo a numeroso público, que casi llenó la plaza. Con 500
espectadores sentados --y más que lo hubieran estado de haberse puesto
más sillas-- y gente de pie y sentada en los soportales de la hermosa
plaza, amén de las antiguas Casas Consistoriales y, cómo no, los
veladores de La Casona Alta y La Cacharrería del Chupys, que estaban
abarrotados.
El acto se inscribía dentro del amplísimo programa
que se está llevando a cabo en Badajoz, rememorando el Bicentenario de
la Guerra de la Independencia, en especial, Los Sitios de Badajoz
(1811-2011). Plaza perfectamente iluminada, incluyendo la Torre de la
Atalaya, vulgo Espantaperros, con su nido de cigüeñas ocupado por
"Atalayina" y "Picolargo", la pareja de cigüeñas más fotografiada de la
localidad. El concierto estaba previsto para
las 22,30 horas y, en la espera veo, cómo, entre el vecindario que otea
desde el adarve de la muralla, hay... ¡una pareja de recién casados!
Como os lo cuento. Habían elegido el lugar para hacerse unas fotos
después del bodorrio, con la Plaza y toda la parafernalia de telón de
fondo. Ella, de blanco blanquísimo, guapísima la moza, blanca y radiante
va la novia, y él, de gala, más bonito que un San Luis, venga los
tortolitos a hacerse fotos y más fotos, y venga las comadres a darle al
pico, Federico.
Entretanto, veo cómo,
entre el estrado levantado en la Plaza y el selecto público, el
Académico de la Real de Extremadura de las Letras y las Artes, Francisco
Pedraja Muñoz, se mueve con prontitud entre las filas de sus leales.
Todo tiene que estar a punto para el acontecimiento. Bien cerca de él
está el señor Corregidor (en funciones) de la Muy Noble y Muy Leal
Ciudad de Badajoz, Miguel Celdrán Matute, así como el Coronel de
Lanceros de los Reales Ejércitos de Extremadura, Adolfo Alonso Erenas,
con mando en plaza, y el Alférez de Transmisiones del Alto Mando, Emilio
González Barroso. Y yendo de aquí para allá, algo inquietos por lo que
se avecina, serios y pensativos, puede verse al Capitán y Escribidor
Músico de la Cavallería Rusticana, Juan-Gonzalo Gómez Deval, y al
Brigadier de la Banda de Música de la MN y ML Ciudad de
Badajoz, Vicente Soler Solano. También están dos damas de alta alcurnia,
lady Consuelo Rodríguez Píriz, Institutriz (en funciones) de los
Asuntos de Cultura, que iba con muletas, en compañía de Lady María Dolores Beltrán de la
Cruz, su traductora de portugués, también en funciones. Y, junto
a ellos, en primera fila, un selecto grupo de familiares y amigos del
Escribidor Músico de la Cavallería Rusticana, procedentes del Reino de
Valencia, la tierra de las flores, de la luz, del amor y... de los músicos.
EL CONCIERTO Todo
dispuesto, arrancó el concierto, con temas bélicos de la Guerra de la
Independencia en los prolegómenos de las dos partes. Así, en la primera
resonaron los aires de Bailén, marcha militar de E. Cebrián, y El Sitio de Zaragoza, fantasía militar, del pacense C. 0udrid, y en la segunda, los de El 2 de Mayo,
de F. Chueca, donde los españoles, aliados con los portugueses y los
británicos, hicieron morder el polvo a los gabachos de Napoleón, no sin derramar
sangre, sudor y lágrimas, como ocurriera en Los Sitios de Badajoz de
1811-1812. Estampas musicales que, de alguna manera, nos retrotrayeron
dos siglos atrás, apreciándose claramente los ataques de los sitiadores,
con sus bombazos y toques de generala, la heroica defensa de los
soldados, el griterío de los sitiados, las salidas de la caballería para
distraer a los sitiadores, los desfiles marciales, llegado el momento
de la victoria... Y el auditorio, entregado, lo supo captar desde el
primer momento, por lo que al final de El Sitio de Zaragoza
estalló en una ovación de gala que pudo oírse en la cercana Elvas
(Portugal), con todos los músicos puestos en pie y el superintendente
Vicente, saludando cortésmente al distinguido público.
Para recuperar el resuello, la Banda obsequió al respetable con un recorrido musical por las Españas, con el Mosaico Lírico, una antología zarzuelística, adaptación de F. Grau, en la primera parte, y La Música de España,
del mismo autor, en la segunda. Y la gente, encantada de haberse
conocido, tarareando algunas partes de las mismas o moviendo la cabeza y
el cuerpo, al compás. Y vengan las ovaciones y los ¡bravos!, y venga el
Brigadier de la Banda a saludar.
En éstas estábamos, cuando veo
cómo el señor Académico, desde su poltrona de autoridades, con uno gesto
apenas perceptible, da un nuevo sesgo en las actuaciones. Comenzando con
una intervención del gran José Manuel Sito Lerate, poeta, actor y
director teatral, que dio lectura de forma solemne a un texto en prosa,
con un fondo de guitarra española, titulado "La voz de la Historia
exalta los valores de Badajoz", que fue muy aplaudido. Y con la
actuación flamenca posterior, llegó otro de los momentos cumbres de la
noche: una estampa que nos resultaba familiar, en consonancia con "el
pueblo que cantaba el dolor sufrido en la guerra y la alegría de la paz",
en la mismísima Plaza Alta, cuna de cantaores y cantes autóctonos, como
los tangos y los jaleos. Con Francisco Rodríguez
Santaella, al cante por soleá y jaleos, Rodrigo Fernández Pegado, a la
guitarra, Lorenzo López Lumera, percusionista de la Banda, al cajón, y una pareja de jóvenes flamencos,
que le dieron con sobriedad al baile y las palmas. Y que, a su término,
se llevaron una atronadora y merecida ovación, además de ¡bravos! por
todas partes.
El acto continuó por su vertiente más académica,
cuando el Alférez de Transmisiones y conductor del acto, Emilio
González Barroso, leyó un sentido soneto a modo de marcha triunfal, del poeta, escritor, periodista
y presidente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las
Artes, José Miguel Santiago Castelo, que no pudo estar en Badajoz. Y
eran exactamente las 23,48 horas, en mi reloj "citizen", de
Joyería-Relojería Julio Corrales, ilustre relojero de los de
Badajoz, cuando llegó el momento esperado: la Banda pacense de Música
arrancaba los primeros compases de Los Sitios de Badajoz, fantasía militar del Capitán y Escribidor Músico de la Cavallería Rusticana, Juan-Gonzalo Gómez Deval,
donde, tras unos inicios suaves, se entraba de lleno en los terribles
acontecimientos sufridos por el pueblo y la ciudad de Badajoz,
amurallada por sus cuatro costados, en los cercos y defensas durante la Guerra de la Independencia,
donde se hacen presentes los hechos de guerra, con cañonazos,
movimientos de tropas y toques de trompeta. Por momentos, aquello
pareció la banda sonora de Los Sitios de Badajoz de 1811-1812, que, en un próximo futuro, algún director de cine deberá llevar a la gran pantalla, para ilustración y recuerdo cinematográfico de las generaciones futuras.
APOTEOSIS Ya
en la recta final, veo cómo un grupo de músicos, ayudados por la caja y
el saxo, se levantan, coreando la música con sus palmas, en un gesto de
lo más flamenco, con la gente entusiasmada. No bien repuestos de las
últimas emociones, sin solución de continuidad, por el pasillo central,
hace acto de presencia una sección de ocho soldados de la Brigada
Extremadura XI, batiendo con energía sus tambores y cajas, uniéndose a
la fiesta de la ciudad, animada por su Banda. Una vez más, el pueblo y
su Ejército, de la mano, con la música militar uniendo corazones. Momento
apoteósico, con el público enardecido, rompiéndose las palmas de tanto
aplaudir y lanzando ¡bravos! a discreción. La Banda, de pie, y Vicente,
el amo de la batuta, lo mismo que Juan-Gonzalo Gómez Deval, el compositor, recibieron prolongadas ovaciones, teniendo que saludar este último, puesto en pie. Que, con su obra Los Sitios de Badajoz,
ha pasado, no sólo a los anales de la Música bélica hispana, sino, lo que es
más importante, a la pequeña historia de la ciudad, y para los restos.
EPÍLOGO Al
final, hubo el natural acto protocolario de agradecimiento, subiendo al
estrado el señor Corregidor (en funciones), Miguel Celdrán Matute,
escoltado por el Académico de la Real de Extremadura de las Letras y las Artes, Francisco Pedraja Muñoz, el
Alférez de Transmisiones del Alto Mando, Emilio González Barroso, el
Capitán y Escribidor Músico de la Cavallería Rusticana, Juan-Gonzalo
Gómez Deval, y el Brigadier de la Banda de Música de la MN y ML Ciudad
de Badajoz, Vicente Soler Solano. Don
Pedraja, emocionado, calificó el acto de "espectáculo impresionante", y
se felicitó por el acto, "acto que debía la Historia a Badajoz",
haciendo lo propio con todas las personas intervinientes, a quienes dio
la enhorabuena. Le siguió en el uso de la palabra el ilustre e ilustrado
Juan-Gonzalo Gómez Deval, en el séptimo cielo musical el caballero
valenciano, quien felicitó incondicionalmente "a la Banda municipal de
Música de Badajoz, por el alto nivel exhibido", además de agradecer "a
Paco y a Vicente, lo mismo que a la concejalía de Cultura, haberle
incluido en este bonito proyecto de recuerdo de Los Sitios de Badajoz
en la Guerra de la Independencia", haciendo entrega a continuación de
sendas partituras, bellamente encuadernadas, al señor Corregidor (en
funciones) y al señor Académico, como recuerdo. Finalmente, intervino el
primer edil (en funciones), Miguel Celdrán, quien se mostró altamente
complacido por el desarrollo del concierto, felicitando "al gran
compositor Juan Gonzalo Gómez, su fantasía militar va a sonar ahora en
muchísimas plazas, tanto en Badajoz como fuera". Felicitación que hizo
extensiva "a Vicente, que está prestigiando cada vez más esta ciudad con
la Banda municipal de Música" y, cómo no, "a la Brigada" y a los
principales responsables del éxito de la jornada --los citó por su
nombre--, "por su feliz idea", entregando al final, como recuerdo, una
réplica en marfil de la Puerta de Palmas pacense al señor Escribidor de
fantasías militares, marchas, pasodobles y lo que le dé la real gana,
que volvió a recibir numerosos aplausos. Y eran las 00,15 horas, entrados en domingo ya, cuando la Banda interpretó, a modo de despedida, la marcha militar Badajoz, de J. Palanca.
Fue un 4 de junio del año del Señor de 2011, dos siglos después de los terribles sucesos acaecidos en la defensa de la ciudad en la Guerra de la Independencia, cuando,
por fin, la Historia y la Música habían hecho justicia con Los Sitios de Badajoz,
poema sinfónico en tres tiempos, con doce minutos de duración, del
genial Juan-Gonzalo Gómez-Deval, con las fuerzas vivas y el vecindario emocionados, congregados en la
Plaza Alta. He dicho.
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Piezas, un recorrido por la historia y la arqueología pacenses, en el Museo Arqueológico
MUSEO ARQUEOLÓGICO PROVINCIAL DE BADAJOZ Exposición "Piezas" 8 de junio a 28 de agosto *
El Museo Arqueológico Provincial de Badajoz (plaza de José Álvarez y Sáez de Buruaga, s/n) viene desarrollando, desde octubre de 2007, la actividad "La pieza del mes". Todos los meses se selecciona una pieza pertenecientes a las colecciones no expuestas, a la que se otorga un protagonismo especial, colocándola en una vitrina exclusiva y acompañándola de un texto explicativo que contextualiza cada objeto y nos permite adentrarnos en algunas de las peculiaridades de las diversas etapas históricas del territorio extremeño.
Para esta exposición, que estará abierta al público entre los días 8 de junio y 28 de agosto, en el horario habitual, se han seleccionado veinticuatro de estas "piezas" por su particular interés histórico, estético o por su rareza. Con esta sencilla muestra de objetos de cultura material del pasado proyectada para el verano de 2011, el Museo propone a sus visitantes un recorrido ameno por la historia y la arqueología pacenses.
Atentamente.
Museo Arqueológico Provincial de Badajoz museoba@juntaextremadura.net
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Salud mental y discapacidad intelectual, con Antonio González, el 9, en el Aula Caja Extremadura
El
próximo miércoles, día 8, el psiquiatra Antonio González pronunciará
una conferencia en el Aula de Cultura de Caja de Extremadura (avda.
Antonio Masa Campos, 26) sobre Salud mental y discapacidad intelectual.
Será
a las 19,30 horas, siendo la entrada libre hasta completar el aforo.
Organiza Aprosuba 3 y colabora la Obra Social de Caja Extremadura.
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Carta a los "indignados"
El Ateneo de Badajoz y, en su representación, la Junta Directiva, suscribe plenamente el siguiente documento, titulado "Carta a los indignados", elaborado y enviado a diferentes medios de comunicación por D. Santiago Corchete Gonzalo, actual Presidente de honor, porque «los "indignados" somos todos. O debiéramos serlo. No sólo vosotros, que hasta anteayer parecía que estábais dentro de la noche, adormilados, y el 15-M os despertó y os ha nacido sabios. Maduramente sabios a todos los efectos, pese a vuestra elocuente juventud e inexperiencia. Quienes aquí y ahora pudieran ser considerados, "dijérase", los viejos rockeros de la contestación social, puede asegurarse que no salen de su asombro: ¿cómo ha sido posible que esta sociedad aborregada y consumista haya alumbrado el espíritu de rebeldía civil en una generación que hasta ayer era calificada de pasota e indolente, enganchada a no sé cuantas trivialidades e incluso nihilista? Ojos para ver y oídos para oír, es lo que necesitamos tener bien afilados quienes contemplamos, desde las barreras de la edad o la miopía de la indiferencia, vuestra inaudita valentía de proponer al mundo entero el cambio de los cambios: el regreso de la dignidad al escenario de estos páramos desérticos, ayunos de esperanza en el horizonte temporal y vivencial de cada ser humano.
No tenemos ninguna pauta a nuestro modesto alcance que ofreceros, mucho menos algún consejo, para sugerir alguna posible ruta a seguir ante el devenir de vuestro, y también ya nuestro, movimiento. No la tenemos, mas aunque se nos ocurriera alguna, sería preferible ahorraros la penitencia de leerla o escucharla salida de nuestros torpes, desengañados y escépticos labios, victimas de acumular en su haber tantas decepciones y derrotas. Salid, eso sí, a la intemperie, ya estáis acampados en ella, y alborotad con vuestra imaginación y sabia rebeldía los caminos, calles y plazas de la conciencia de los hombres y mujeres de buena voluntad. Llegad con ella hasta tocar el fondo de los últimos pliegues donde se instala la innoble y avara comodidad del dulce no hacer nada, siempre ruin y miserable, cuya cobardía agazapada seria capaz de devolver a las mismísimas cavernas de la Historia el progreso en paz, justicia y libertad tan dura y costosamente alcanzado por la especie humana.
Porque aquí han pasado demasiadas cosas sucias y vergonzosas. Desgraciadamente, todo está preparado y dispuesto para que sigan sucediendo a manos llenas, dejando siempre la limpieza, la honestidad y la transparencia para más tarde. Siempre, siempre para mas tarde. Para nunca jamás. Por eso, en efecto, el cambio no puede demorarse. Lo reclama con urgencia vuestro incierto porvenir a corto, cortísimo plazo, y asimismo lo necesita el correcto equipamiento ético-moral de la sociedad de nuestro tiempo. Una sociedad que hoy os mira con curiosidad, a veces desconfiada y de reojo, mas también sorprendida y muchas otras veces anonadada ante el clamor y rotundidad de vuestro coraje.
Pues bien, a los veteranos militantes de la tribu, que lo fueron de otras causas y en otros ámbitos socio-político-económicos, les queda "como mínimo" la tarea de veros y escucharos con intenso respeto y, si fuera posible, con agradecida admiración. Quizás, tampoco les exigirá demasiado esfuerzo físico ni mental comprenderos y secundar vuestro valioso gesto ampliando el radio de acción de vuestra nítida voz, haciéndola llegar con mesura y ponderación, como tan sabiamente hacéis vosotros, en sus círculos laborales y de amistad, vecindad y familia.
Finalmente, permitid que, con indisimulado orgullo, algunos lleguemos a sentir vuestro refulgente y palpitante latido en la espesura añosa de nuestra propia sangre, y de emocionarnos con la elaboración artesana, ferviente y diaria de vuestro tesón, voluntad y compromiso. Ojalá entre todos, cada cual en la medida de sus posibilidades de influencia, logremos mantener encendida permanentemente la mecha de la rebeldía cívica, y consigamos ver renovada aquella flor de la esperanza posible que el poeta extremeño Manuel Pacheco cultivó con amor en el jardín intemporal del siguiente verso: "todavía está todo, todavía"».
Ateneo de Badajoz secretaria@ateneodebadajoz.org
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