A
un mes del comienzo del Carnaval de Badajoz --este año, recordemos, del
4 al 8 de marzo-- ya son miles y miles los disfraces, máscaras y otros
complementos que están a disposición de los ciudadanos, sean niños,
mozos o mayores. Echando un vistazo a sus abultados escaparates, son
incontables las tiendas de juguetes y disfraces, los grandes y medianos
almacenes y, cómo no, los muchos bazares chinos y magrebíes de la ciudad
que ofrecen de todo. Y cuando digo de todo, es d-e t-o-d-o.
Por
10 euros de vellón, nuestros pequeñuelos pueden salir airosa y
sumariamente disfrazados durante la fiesta. Y si son jóvenes y mayores,
de 15 y 20 en adelante. Las empresas más organizadas están enviando
publicidad masiva, en forma de cuadernillos de publicidad, donde viene
todo detallado. Claro que, en tiempos de crisis, suele tirarse de los
disfraces de otros años, rebuscando en los atestados armarios de las
casas. Desde 1981, año en que arrancó el Carnaval en Badajoz, el fondo
de armario debe ser para caerse de espaldas.
Pero
si de lo que se trata es de vivir el Carnaval en murgas o comparsas, la
cosa cambia, pues se trata de disfraces muy elaborados, artísticos y
recargados, confeccionados por sus propios componentes o por costureras y
modistillas profesionales.
Sea como fuere, los disfraces y las máscaras del Carnaval de Badajoz ya están ahí, bien a la vista. Pero antes, a ensayar, que queda bien poco. Vamos, venga:
Carnaval, Carnaval,
Carnaval, te quiero,
la-la-la-la-la-la-la,
bailaremos sin parar,
en el mundo entero...
Carnaval, Carnaval,
Carnaval, te quiero,
la-la-la-la-la-la-la,
bailaremos sin parar,
en el mundo entero...