Por fin, Agustín. Ya era hora, Teodora. Ha abierto la churrería Aaaa
en el Casco Antiguo, después de solventar mil y un problemas
burocráticos, administrativos y la biblia en pasta. Concretamente, en
el 23 de la calle Zapaterías (Moreno Zancudo). Y esta mañana, en el
cruce de la avenida de Juan Carlos I con la calle Menacho allí que
estaban Carmen y Antonio, Antonio y Carmen, repartiendo unas hojas
volanderas. Porque, en primer lugar, se trata de un Centro especial de
Empleo, que da trabajo a varias personas con alguna discapacidad, pero
totalmente capacitadas. Churrería que abre de 8,30 a 17,00 horas,
sirviendo, además de los clásicos cafés y churros con chocolate, zumos
de los más naturales, recién hechos y a la vista de todos. Y por si
fuera poco, reparten los churros a domicilio. Para lo que hay que
llamar al teléfono 924, tal y tal, o al móvil 677, esto y lo otro.
Pero
lo bueno vino cuando le pregunté al buenazo de Antonio la razón del
nombre de la churrería, si tenía algún significado oculto, misterioso y
tal. Que tenía a medio Badajoz con dolor de cabeza desde hace varios
meses. Y me lo contó. Resulta que, en principio, habían decidido
ponerle el nombre de "Alcazaba", nombre que sintonizaba divinamente con
el Casco Antiguo y tal. Pero hete aquí que, al ir a registrarlo, se lo
deniegan porque ya tenían el nombre registrado. ¿Y qué creéis que se le
ocurrió al jefazo del negocio, un tal Carlos Díaz? ¡Pues nada, le
quitamos las consonantes y le dejamos las vocales! Eso es, Aaaa. Parece ser que el buen mozo soltó un "¡A hacer puñetas!", y descansó. ¿Está claro ahora?