19-N: Noche de cocina internacional y vinos nuevos en Aldebarán
Avanzado el mes de noviembre, el mundo civilizado festeja la llegada de los vinos nuevos. Vieja costumbre francesa, surgida hace más de medio siglo y denominada en sus orígenes "La gran fiesta del Beaujolais Nouveau", durante la que se descorchan en el mundo millones de botellas de vino nuevo, y que ya se ha extendido a más de 150 países, entre ellos España. Ritual vinícola que, entre otras novedades, tuvimos ocasión de presenciar in situ en el transcurso de la cena-degustación de la Cocina Internacional, celebrada el pasado 19, día de San Crispín y compañeros mártires, en el restaurante Aldebarán, de la capital pacense.
Y es que las mentes pensantes de la Confederación Empresarial del Turismo en Extremadura (CETEX) y el Observatorio Turístico de Badajoz --promotores del Badajoz Gastronómico 2008--, convencidos hasta dejarlo de sobra que Badajoz tiene mucho que decir como potencia gastronómica, de cara al turismo, consiguieron reunir a mesa y mantel a 71 amantes del buen yantar y del buen beber, en el contexto de la Quincena de la Cocina Internacional, que se estaba celebrando en dieciséis de los mejores restaurantes de nuestra ciudad y la comarca cercana, entre el 17 y el 30 de noviembre.
Y allí que nos presentamos, del brazo de la patronal, recibiéndonos con toda clase de cortesías y miramientos los tres amos del cortijo: Nicasio Durán, el elegante maitre, Fernando Bárcena, el premiadísimo cocinero en jefe, todo de blanco, blanquísimo, y el todoterrenal Juan Miguel Pavo, el hombre-orquesta de la casa, siempre en segundo plano.
LA FUNCIÓN La noche se las traía, que nos esperaban unos platos como para rechupetearse los dedos, con sus restaurantes de procedencia y cocineros responsables, además de unos vinos de nueva cosecha y crianza:
Entrante
1º. Timbal templado de patata y bacalao con sorbete de naranja (Antonio Francisco Caro, de El Mirador del Guadiana)
MENÚ
2º. Ceviche de pescado (David Núñez, de El Sigar) 3º. Vieiras asadas con verduritas al aroma de vainilla (Fernando Bárcena, de Aldebarán) 4º. Brocheta de pato y huevo de codorniz (Antonio Carrasco, de Hebe)
Postre
5º. Compota de fruta y natillas (Fernando Bárcena, de Aldebarán)
Vinos
Vigua 2007, Basangus crianza 2006 (primicia) y Basangus crianza 2005
Bodega
Bodegas Vinícola Guadiana, de Almendralejo (Francisco Mª Moreno Camacho, bodeguero)
Y allí que nos dispusieron en dos salas de su amplio y acogedor comedor, tapizado de rojo y decorado con buen gusto, al estilo clásico, con sus centros florales, paisajes y retratos de corte romántico, lugar frecuentado por la gente VIP de España, Portugal y otros lugares del mundo mundial, con algunas fotografías que servían de testimonio: los notas de Aldebarán junto al Príncipe don Felipe, Juan Carlos Ibarra, Jordi Pujol, etc. Eso sin contar las dedicadas al tal Bárcena por algunos príncipes de la cocina española, como Juan Mari Arzak y Karlos Arguiñano. Y, por si fuera poco, tuvimos la suerte de coincidir en la mesa de ITAE, la mesa de los dos Antonios --García y Rubio, Rubio y García, que tanto monta, monta tanto-- y demás colegas, con dos comensales de categoría: Ignacio Sánchez Rubio --Nacho para los amigos--, uno de los artífices de la recuperación del Casco Antiguo de Badajoz, a través del Plan Urban, y Rafael Camps Pérez del Bosque, tipo culto y encantador, un caballero de Mérida, a la sazón jurista y abogado de altos vuelos, nuevo en estos festivales.
Y, repartidos en los amplios salones, el resto, gentes de alta alcurnia hotelera, restauradora, empresarial, comercial, económica y cultural, además de representantes de los medios de comunicación, profesionales de todo tipo, gastrónomos de pro, clientes de la casa, etc., etc. Acompañados, todo hay que decirlo, de un nutrido ramillete de damas y damiselas de buen ver, luciendo unos tipazos de impresión y unos modelitos que reiros de la pasarela Cibeles.
La función daría comienzo con unas palabras de bienvenida de nuestro ínclito Fernando Bárcena, un cántabro-extremeño socarrón, que se las sabe todas, y que ha enseñado el oficio a cientos de colegas más jóvenes. Le seguiría Paco Moreno, otra de las figuras de la noche, habitual de estas cenas-degustación, que se mostró encantado de haberse conocido, calificándolas como "noches de cultura gastronómica". Y en tanto nos ponen el primer vino de la noche, un Vigua 2007, el bodeguero que hablaría con entusiasmo del trabajo "en el diseño, definición y producción de los vinos". Trabajo que "venimos haciendo desde el año 2001, año en que nació nuestra bodega". Y, ojo al dato, "intentando elaborar unos vinos diferenciados, con carácter, que los lleven a competir con otros de España y del mundo". Y es que --prosiguió-- "controlamos todo el proceso productivo, en el campo, en la bodega y, finalmente, con los vinos en el mercado". Otrosí: "Y no le decimos adiós a los vinos cuando salen, que les seguimos su pista". Otrosí: "Con rigor técnico, académico y, hasta cierto punto, científico". Otrosí: "Y es que en Vinícola Guadiana lo que queremos es unir vino y gastronomía".
LOA AL VINO Y mientras el personal escancia más vino en las copas, nuestro apasionado conferenciante que sigue con su loa al vino: "El vino es la bebida más saludable e higiénica que existe". Dándonos a continuación la primicia de la velada: "Hoy, esta noche, en miles de establecimientos hosteleros del mundo, se celebra la llegada del vino nuevo, y lo queremos celebrar también aquí, en Badajoz, presentando tres vinos nuevos, vinos que no están en el mercado. El primero, el Vigua 2007, uva tempranillo, con un año menos de lo normal de estancia en bodega, que son dos años, con sabor a uva fresca y regaliz, para los dos primeros platos". Para rematar : "Que lo disfrutéis" y "¡Viva el vino y la gastronomía!". ¡Vivaaaa...!, contestaría al unísono el respetable.
Tras los aplausos, la gente brindó con el nuevo vino, que entraba que daba gloria. Y, según iban poniendo los platos, aparecía el cocinero titular, que daba unas cortas pero sustanciosas notas sobre su composición, técnicas empleadas y demás. Pero al llegar el tercero, el bodeguero estrella de la noche salió de nuevo para hablarnos brevemente del Basangus 2006, otro vino de estreno esa noche, "un crianza de 10 meses en roble francés, que recuerda al sabor de regaliz --marca de la casa, no lo olvidemos--, no el de los tostados, más propios de las barricas de roble americano". Un vino señor, que haría las delicias del selecto auditorio.
La función seguía y la gente, animadísima, no paraba de darles tientos al vino. Con que llegó el último plato de la noche, la brocheta de pato, cuando el bodeguero cinco estrellas, inasequible al desaliento, que nos saca otro vino nuevo: un Basangus crianza 2005, también tempranillo, "salido esta misma mañana, muy importante en boca, limpio en nariz, criado en barricas de roble francés, un vino con personalidad, diferenciado, con carácter...". Como que tuvimos que sacar bandera blanca, rendiditos, entregados con armas y bagajes ante el ingeniero agrónomo y bodeguero Moreno, toda una enciclopedia viviente de la cultura del vino, por lo que los aplausos, los brindis en su honor y las felicitaciones se sucedieron.
EL PERSONAL Tras el postre, Bárcena pidió un aplauso a los componentes del personal de sala y cocina, que lo bordaron esa noche. Y fueron estos, que nunca salen en los carteles:
Personal de cocina: Antonio Javier González, Luis Portillo y Julio Garrido. Personal de sala: Florencio, Ote, Chiqui, Manuel, Lourdes y Nicasio, el superintendente.
Al término, cogería el micro Noni García, uno de los notas de estos festivales gastronómicos, felicitando a todos los participantes, "que nos están haciendo disfrutar en estos dos años que llevamos con el proyecto adelante". Y es que "en Badajoz hay una excelente oferta gastronómica". Item más: "Que hace unos años eran 3-5 restaurantes los que había de referencia en Badajoz". Item más: "Y que ahora son 16-18". Brindando al tendido: "Las actividades de Badajoz Gastronómico no tienen nada que envidiar a las de otros lugares de España". Los encendidos aplausos de la concurrencia, encantada con la noche de vinos nuevos y cocina internacional, rubricaron sus palabras.
La gente se animaría al final con una gratísima tertulia, que duró dos horas más. En tanto nos servían el café reglamentario, seguido de unos pelotazos de ron añejo de Santiago de Cuba y otros de orujo blanco Viña Armenteira, a elegir. Todo ello, gentileza de Distribuciones de vino S&R, C. B. y Representaciones Barrero, S. L. Por su parte, el dúo estelar de la noche, Bárcena&Moreno, Moreno&Bárcena, acompañado de los cocineros invitados, se paseaban de aquí para allá por las mesas, recogiendo el cariño y las felicitaciones de los comensales, con sonrisas de oreja a oreja.
EPÍLOGO Era pasada la una y media de la madrugada, cuando los últimos de Aldebarán cogían el hato para, tras pasar por taquilla y retratarse, regresar a sus lares. Pero hubo quienes siguieron animadamente en las amplias aceras de la Urbanización Guadiana. Y es que nadie quería irse, y eso que al día siguiente había que trabajar. Se estaba tan a gustito... Y la gente, encantada con la noche de los nuevos vinos y la cocina internacional, pareció olvidarse por unas horas de las penas, de la crisis y de la madre que las parió. Pero hubo un contertulio, el letrado Camps, que lo retrataría divinamente, recordando una vieja copla:
No me cuentes penas, cuéntame alegrías, cuéntame alegrías, que yo a nadie le cuento las penitas mías, que yo me quiero divertir hasta el día en que me muera.
Y se habló también de la vida, de amores y de desamores, con la que estaba cayendo. Y mi letrado emeritense, que tararea:
Si me enamoro algún día me desenamoraré, me desenamoraré, para tener la alegría, de enamorarme otra vez.
¿Se puede aguantar? Y eran las dos de la madrugada, día de San Benigno ya, cuando, por fin, los últimos de Aldebarán cogimos carretera y manta para regresar a nuestros lares. Badajoz, a esas horas, aterida, dormía tranquila y confiada.
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