29 de Agosto, 2008

Una visita a la embajada de Extremadura en Punta Umbría (y II)

Por El Avisador - 29 de Agosto, 2008, 23:11, Categoría: General

Pasado el tiempo de descanso reparador tras el almuerzo, salimos el clan Monterini de la Residencia Virgen de Guadalupe, acompañado siempre por nuestro peculiar embajador, el tan mentado Lobato. Había que darse una vuelta por la hermosa villa de Punta Umbría, calle Ancha y aledaños, y cumplir con el ritual del café y los helados reglamentarios, que la tarde era magnífica. Y aprovecho para meter baza y sonsacarle algunas cosas, que mi Lobato no suelta prenda fácilmente. Pero al hablar de su equipo --de "los míos", como él los llama--, se deshace en elogios, poniendo por las nubes el trabajo abnegado y altruísta durante varias décadas de Mari Chaves, María José Mateos, José Luis Plaza y Rosi López.
--Ellos son los que lo llevan todo, el mérito es suyo, son como los músicos de una orquesta, en la que yo hago de simple director. Sin ellos --apostilla--, yo no habría hecho nada.
--Sí, sí, pero uno se ha enterado --le replico, que me he informado-- que es raro el día que no se te vea haciendo funciones de electricista, de fontanero, de carpintero, de albañil o de lo que haga falta.
Y mi embajador, que se subleva:
--¡Hombre, Pedro!, ¿cómo quieres que llamemos a un fontanero si sólo por entrar en la casa ya te cobra 100 euros?
Y tirando poco a poco del hilo, empiezo a descubrir, como quien no quiere la cosa, uno de los principios que rige la economía lobatiana, que a mi embajador nunca se le han caído los anillos, no: "A Dios rogando y con el mazo dando".
--Y gracias a la buena gente que ayuda a la Residencia. Como en la Lonja, donde tenemos unos amigos y hacen que me pongan el pescado a precio inicial de subasta.
--¿Nada más?
--Bueno, también hay algunos bienhechores que, de tarde en tarde, me traen media vaquilla, sacrificada en el matadero y envasada al vacío, que va directa al almacén frigorífico.
--Y los ricos productos de ibérico que ponéis en la mesa, ¿de dónde proceden, si puede saberse?
Y lo cojo fuera de juego.
--Estoooo..., verás, todos los años criamos en la finca familiar que tiene mi hermano en Valdebótoa dos bicharracos, a base de bellota. Y, después de sacrificarlos en el matadero, los convertimos en chorizos, salchichones, morcones y demás embutidos ibéricos de los buenos. Y me los traigo para acá.
--¿Nada más?
--Buenoooo..., también arramplo de vez en cuando con pollos y gallinas de campo, y lo que haga falta.
Y el remate:
--Pedro,
ahora mismo nuestra economía está bien: no debemos nada. Pero no te quiero contar las angustias que pasamos en los primeros años. Pero ya sabes eso de "Dios proveerá" y "pedid y recibiréis", que a nosotros la ayuda divina nunca nos ha faltado.
Y es que de economía a lo divino, mi Lobato sabe lo que no está escrito.

CON LA GENTE
Y ya en la calle, salvo unos ratinos, veo que se nos pierde siete veces. Los puntaumbrieños le requerían para saludarle y hablarle de sus cosas. Y mi Juan Antonio que se enrollaba con ellos, preguntando por la familia, por los niños, por los abuelos, por el trabajo o la falta de él, por los enfermos... Escuchando a pie enjuto los problemas de la gente, enjugando lágrimas, dando consuelo, pacificando los espíritus, mediando para acercar a los discordantes, buscando soluciones... Incansable, tú.

Y él, más contento que unas castañuelas, presentándonos a los vecinos con los que se topaba:
--Mira, mis "niños", de Badajoz. Y éstas --por mis nietas--, mis "benjaminas".
Y al llegar al paseo marítimo, realmente magnífico, que nos da parte de algunos de sus muchos saberes sobre la mar salada:
--Mira, ¿veis las barcas atravesadas? Es señal de que va a cambiar la marea...
Tal cual, colegas. Y allí que nos contó un montón de anécdotas marineras de sus tiempos mozos en esta villa, de cuando uno de sus preceptores eclesiásticos, don Alonso García Molano, canónigo que fue de la Catedral de Badajoz y después de la de Córdoba, y él, disfrutaban navegando con un modesto barquito por la ría. Y aprovecha para recordar, también con enorme gratitud, a otro de sus grandes maestros: don Aquilino Camacho, grandísimo jurista e inolvidable canónigo que también lo fue de la Catedral pacense.
Las vistas marítimas son de impresión, lo que aprovechamos para hacernos mil fotos.
Y mientras vemos a unos niños y adolescentes tirándose al mar desde uno de los malecones, el embajador Lobato que sentencia, recordando el popular fandango:

Tres cosas tiene Huelva
que no tiene Madrid:
La Rábida, Punta Umbría
y ver los barcos venir,
al rayar el día.


Por cierto, La Rábida, uno de los lugares que, en unión de otros sitios colombinos, el Parque de Doñana y el santuario del Rocío suelen ser visitados,
entre otros lugares de interés, por los residentes durante su estancia en Punta Umbría.
Y en cuanto a su actividad pastoral en Punta Umbría, multiplicándose para ayudar al párroco del lugar, más solo que la una, ni os cuento, con sus concurridas celebraciones eucarísticas, reuniones de matrimonios, bodas, triduos de Hermandades y Cofradías, etc., etc.

El cura Lobato es mucho más que un mero gestor residencial para gente desfavorecida, con una fidelidad sacerdotal y a la Iglesia a prueba de bombas, con un discurso plagado de citas evangélicas que no dejan indiferente a nadie. Y en un momento determinado, arrebatado, que se abre de par en par:

--Pedro, qué gratificante es enjugar las lágrimas de los que sufren.
--¡¡¡¡¡¡
--Pido todos los días para que Dios me siga utilizando.
--¡¡¡¡¡¡
--Que me utilice el Señor para hacer felices a los demás.
--¡¡¡¡¡¡
--¡Que no le emborrone nunca al Señor!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Y se nos va la tarde, como el sol, que busca su salida por Poniente. En una jornada que tengo que calificar de inolvidable, siguiendo la estela de este singular personaje, Juan Antonio Jiménez Lobato. El cura de Valdemorales, trasplantado a Badajoz, con 73 tacos, uno menos en Canarias. Embajador de Extremadura en la Costa de la Luz, con su Residencia para el veraneo de gentes con ajustadas posibilidades económicas.
En la hora de la despedida y tras los abrazos de rigor, los últimos consejos para el camino de regreso:
--Pedro, siempre con el mar a tu izquierda, y en las rotondas, rodéalas y sigue siempre recto, no te desvíes a la derecha, que os vais a Huelva. Y ya sabes donde estamos, volved cuando queráis, que esta es vuestra casa.

EL REGRESO
Y en el camino de regreso, tocados del ala toda la expedición, tiempo para reflexionar sobre este hombre bueno, este hombre de Dios, este cura atípico, este extremeño ejemplar. Con una obra extraordinaria, que va por los 38 años seguidos. Y, claro, sobre las fórmulas lobatianas de la felicidad y de la alegría. Que bien pudiera ser ésta: un puñado de convivencia fraterna, muchos gramos de amistad, cuarto y mitad de acogida, unas cucharadas de tranquilidad y unos buenos cachos de comida casera. Todo ello, bien sazonado con una pizca de sal evangélica.


Y me vino a la memoria un pequeña anécdota, contada por el propio Juan Antonio durante nuestra visita, a la que le restó importancia, pero que se me quedó grabada. En la década de los 80, en una de las visitas de un grupo de judíos a la Residencia, uno de sus responsables le dejó por escrito sus sentimientos. Que suscribo íntegramente:

Pedimos a Dios por su salud,
porque sus acciones de amor por los demás
están haciendo patria, amistad y Dios.
(Eli Samuel Avihar)

Juan Antonio, amigo,
gracias por tu generosidad y tu entrega. Tu labor social, asistencial y religiosa me parecen ejemplares. Es verdad que tu Residencia expande felicidad y calidad de vida a manos llenas. Y por cuatro perras. Lo hemos presenciado in situ. Que Dios te lo pague como sólo Él sabe. Pero nuestra Comunidad tiene una deuda contigo. Y bien gorda. Espero que muy pronto la Medalla de Extremadura cuelgue de tu pecho.

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Exposición de Instrumentos y Unidades de Medida tradicionales en Extremadura, el 3 de septiembre

Por El Avisador - 29 de Agosto, 2008, 0:00, Categoría: General

Querido amigo Peter:

Por si es de tu interés y deseas comunicarlo en tu blog, te participo que desde el día 4 al 10 de septiembre, en el Museo de la Ciudad “Luis de Morales” estará expuesta la exposición de Instrumentos y Unidades de Medida tradicionales en Extremadura, con motivo de la celebración en nuestra ciudad del  XII Simposio de la Sociedad Española de Investigación en Educación Matemática.

Dicha exposición pertenece a la Sociedad Extremeña de Educación Matemática “Ventura Reyes Prósper”. Tú la conoces bien por haber colaborado en sus orígenes, cuando la iniciamos en el CP Juventud.

Quedas expresamente invitado junto con Pili, tu patronal, a la inauguración de la misma, que será el día 3 a las 21 horas. Os esperamos.

Un abrazo.

Cipri Sánchez Pesquero
csap0006@guindo.pntic.mec.es


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