Fiel a sus costumbres, cuando la nueva temporada está a la vuelta de la esquina, vuelve el inglés. El hijo de la Gran Bretaña, no, el
coleccionable de idiomas. Ese que, año tras año, vuelve a los hogares
patrios a través de todas las radios, televisiones y periódicos.
Incluida Internet. Y es que el inglés es una de las tareas pendientes
de los españolitos desde los tiempos del pelargón. Que no hay manera de
meterle mano, tú. Al inglés, no, al idioma. Y eso que son tropecientos
mil voluntarios los que empiezan. Los que se hacen con las primeras
entregas, que son gratuitas. O casi. Para tirar la toalla un mes
después, que le den por saco al inglés y a la madre que lo parió.