Pedro:
Otra vez me quito el sombrero por tu clarísima reseña del
acto y me lo vuelvo a quitar por sacar el tema de la "defenestración" que
sufrió el buen amigo y alcalde Manuel Rojas. Durante mi época de
representante del movimiento vecinal del Gurugú (6 añitos), Rojas fue
el político más comprometido y catalizador para el progreso de los
barrios de Badajoz (opino por el mío de entonces). Comprendía que una
ciudad sin barrios no es nada. Ni Badajoz ni Nueva York ni ninguna
otra. Y, además, era hombre divertido y accesible, potenciador del color
y el calor que deben tener los pueblos, al que no le importaba recibir
a las nueve y media de la noche para lo que hiciese falta.
Y como
en este pueblo de pastores (dicho con cariño) parece ser que la
"desmemoria" es moneda corriente, se les olvida el "acoso y derribo" al
que fue sometido desde los propios intestinos de su grupo. Pero no
creas que el "olvido" es general. No. He escuchado varios corrillos
de vecinos de a pie, comentando lo que destacas, pero de manera mucho
más ácida, en términos que yo, inclinado a la elegancia demodé del
lenguaje, no me atrevo a reproducir.
Si,
por el contrario, ese mitin que bien describes pudiera representar
conciliación y reconocimiento de fallos, bienvenido sea para todos, pero
en ese caso los políticos deberían estar en el patio de butacas y los
vecinos sobre el tablado, reconociendo lo que el recordado Manuel hacía
por los barrios.
Saludos.
Pepe Rabanal Santander
peperabanal@yahoo.es