Pedro:
Pues yo creo que no va a desaparecer el libro. Las dos formas van a convivir. Y si tenemos que agradecer
algo a las nuevas tecnologías es que los que antes no leían nada, ahora
lo hacen un poco más en el ordenador. Está bien leer en un ordenador,
pero resulta cansino, por lo menos a los que hemos rebasado los 50
tacos (con amplitud). En pantallas pequeñas es fatigoso y nocivo.
Todavía no conozco a nadie que se haya terminado El Señor de los
Anillos en estos cacharros; y en lo que se refiere a páginas Web, hay
muchas diseñadas con una combinación de colores y tipo de letras tan
absurdas, que es imposible leer si el texto es largo. Cuando un autor
escribe para impresión clásica, piensa (al menos, así espero) lo que
escribe. En la Red hay mucho bueno y mucha morralla, susceptible de ser
devorada por lectores poco avisados.
Me viene a la memoria la imagen
del lector, al terminar una lectura, acariciar el lomo del libro. Si
alguien parece acariciar un ordenador, lo más probable es que le esté
quitando el polvo. Hay lugar para todo y el libro está gozando de las
NNTT en su impresión, difusión y más. No estará demás que, en alguna
Feria del Libro, el sanchezdragó de turno nos firme con rotulador
blando el portátil, incluído en el precio de su última novela, no
estaría mal...
Saludos.
Pepe Rabanal Santander
peperabanal@yahoo.es