11 de Mayo, 2008
Las Clarisas de Jerez
Ha sucedido nuevamente, la Iglesia jerárquica ha vuelto a dar su verdadera cara, como la dio en las pasadas elecciones, como la dio con el uso del preservativo, como la da entrometiéndose en política... En este caso, han tenido que transcurrir 500 años pero es la misma, detrás del mensaje de bondad, pobreza, obediencia, y no sé... cuántas cosas más, han aparecido los mercaderes del Templo, está vez identificados con los responsables del mismo. El negocio ha durado cinco siglos y la aspiración de su encargada, como cualquier negociante, es vender el local que ponga la guinda a tan dilatada actividad. Al más puro estilo marbellí, primero la expoliación del patrimonio histórico-artístico de todo un pueblo, a la Iglesia se le permite, y después la culminación con una, aparente, estudiada y suculenta operación inmobiliaria que se tasa en millón por año, es decir, 500 millones de pesetas. Ya está asegurada la vida de las monjitas y de toda la organización en Extremadura.
No ha habido opción a la viabilidad del convento jerezano porque no la han planteado, ni a las autoridades locales, ni a las regionales. Soluciones había pero voluntad, ninguna; entre ellas, la conversión de la mitad del edificio en hospedería, explotada por ellas mismas con ayuda exterior. Parece que la estrategia estaba de antemano definida y no cabía vuelta atrás. El sacrificado era un magnífico edificio del siglo XV y no tembló el pulso para firmar la sentencia. Monseñor no dice nada, se lava las manos como Pilatos, debe estar ocupado en la salvación del alma, dejando a la tropa las cuestiones mundanas. La Alcaldesa de Jerez tampoco ha estado a la altura de las circunstancias, no ha defendido los intereses de los ciudadanos, un año en el cargo es tiempo suficiente para que empiece a tomar decisiones abiertamente. La Consejería de Cultura y la Dirección General de Patrimonio tampoco dicen nada.
No es de extrañar que en Badajoz las hermanas anden gozosas de alegría, quinientos kilos, aunque negociables, son quinientos kilos, incluso dan para invertir en alguna "Gescartera" de turno, como nos tiene acostumbrado la Iglesia. Si la monja responsable decide, en "agradecimiento" a todo un pueblo, que las han considerado como parte de su historia y de su paisaje urbano, abandonar Jerez, están en su derecho. Pero, al menos, no hagan negocio con su patrimonio, cédanlo al pueblo y prediquen como les enseñó Jesús, despojado de toda riqueza.
Francisco Martín Aparicio framarap@arrakis.es
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Mayo del 68: Seamos realistas, exijamos lo imposible
Estamos
en mayo y, con tantas celebraciones del Bicentenario de la Guerra de la
Independencia contra los gabachos, estamos dejando pasar el recuerdo
del Mayo del 68, aquel gran
movimiento reivindicativo estudiantil y obrero originado a partir de un
3 de mayo en las universidades y en las calles de la vieja Francia, que
tanto ruido armó y que se quedaría al final en aguas de borrajas. Mayo del 68 inauguró
la era del poder estudiantil donde la juventud apareció como un factor
social y político de importancia, y eso que no estaban en aquel momento
respondiendo a una situación de autoritarismo, de desigualdades
sociales extremas, etc. Paradójicamente, cuando el mundo llevaba dos
décadas de crecimiento sostenido, de democratización y, en general, de
un bienestar como Occidente no había conocido en otro momento del siglo
XX.
España y el resto de Europa estuvieron pendientes de cuanto acaecía en
Francia aquellos días, y muchos grupos de izquierda se inspiraron en
las ideas francesas y vieron en ellas una posibilidad de llevar a cabo
sus propias reivindicaciones. Se habían convertido en un símbolo, en un
ejemplo y en una lección de lo que se puede lograr, de cómo hacer las
cosas y de cómo no hacerlas y en un icono de la utopía.
Luego vinieron las crisis de los partidos comunistas, el eurocomunismo,
el endurecimiento de la guerra fría, las crisis económicas y del
petróleo, y los soñadores de los sesenta debieron orientarse a la lucha
contra el hambre, la conservación del medio ambiente, la ecología, el
freno de la carrera armamentística… El movimiento de Mayo del 68 fracasó
como revolución en virtud de que no se produjo la sustitución
radical del viejo orden político. Pero transformó a la
sociedad francesa, cambió pautas de comportamiento, introdujo
nuevos valores, reconoció los derechos de la mujer, la liberalización
de las costumbres, la democratización de las relaciones sociales
y generacionales, incluyendo la disminución del autoritarismo
en la enseñanza.
El mismo Daniel Cohn-Bendit, "Dani el Rojo", uno de los líderes de la
revuelta, es hoy un político "verde" en Alemania, pero otros muchos que
fueron rebeldes en los sesenta se aburguesaron, convirtiéndose en
funcionarios de un sistema al que un día criticaron con saña.
Pero, además de las imágenes de aquellos días de mayo, nos quedan para
el recuerdo, cuarenta años después, algunas frases y eslóganes
celebérrimos, de corte ácrata y nihilista, escritos en los muros y las
paredes, los grafittis del Mayo del 68. Como éstos:
Prohibido prohibir. El caos soy yo. La imaginación al poder. Seamos realistas, exijamos (hagamos) lo imposible. Están comprando tu felicidad. Róbala. Bajo los adoquines, la playa. La barricada cierra la calle, pero abre la vía. Soy un marxista de la tendencia de Groucho. El aburrimiento es contrarrevolucionario. No le pongas parches, la estructura está podrida Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas. No vamos a reivindicar nada, no vamos a pedir nada. Tomaremos, ocuparemos. Plebiscito: Votemos a favor o en contra, nos hará idiotas. El patrón te necesita, tú no necesitas al patrón. Trabajador: Tienes 25 años, pero tu sindicato es del siglo pasado. Haz el favor de dejar al Partido Comunista tan limpio al salir de él como te gustaría
encontarlo entrando en él. En otros tiempos, sólo teníamos adormideras. Hoy, las calles. Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar. La humanidad no será feliz hasta el día que el último burócrata sea ahorcado con
las tripas del último capitalista. En una sociedad que ha abolido toda aventura, la única aventura que resta es abolir
la sociedad. Esto no es más que el principio, continuemos el combate. No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo
de morir de aburrimiento.
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Los del sombrero de paja
En primavera llegaban en sus borricos trotones, de sentadilla, con las
caras atezadas por los soles y los vientos, los dientes amarillos del
tocino de fiambrera, la hoz y el sombrero de paja. Entonces se decía lo
de “¡Ay!, cuando vengan los del sombrero de paja”, que era como una
amenaza latente en el aire, como un desahogo psicológico sobre alguna
injusticia, que, supuestamente, los del sombrero de paja, cuando
viniesen con el poder político en las manos, solucionarían con todo
rigor e ipso facto.
Y así, un día y otro día pasó, y años y lustros pasaron y el del sombrero llegó por fin cuando le dejaron.
--Oye, --dijo alguien-- que ya han llegado los del sombrero de paja sin hoz.
El tiempo no pasa en balde y ya no se usaba sombrero, así que en lugar
de con la pieza de la cabeza llegaron en mangas de camisa o
encazadorados. Bien, aquello se había puesto en marcha. Pero...
Un día y otro día pasó, y años y lustros pasaron, y aquello seguía lo mismo que los otros lo dejaron.
Sin embargo, no había duda de que aquellos eran los del sombrero de
paja actualizados, porque hablaban de los ricos y los pobres, de la
“derechona” y de los “descamisados”. Mas en el terreno económico, los
más se quedaron a verlas venir y no vieron el milagro por ninguna parte.
¿Se habrían equivocado de tipo de sombrero? Debían ser un sucedáneo,
porque engordar sí que engordaron algunos, pero los más seguían tal
cual, espera que te espera a los suyos.
Y cuentan los más viejos del lugar que algunos se convirtieron en
estatuas de sal, solidificadas, de tanto mirar atrás a ver si al fin
llegaban. Y en esas estamos.
José Larrey Martínez larrey4@yahoo.es
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Luis Landero, la pasión por los libros
Uno de los actos emblemáticos de cualquier Feria del Libro que se
precie es, sin duda de clase alguna, el Pregón anunciador. Tanto por el
mensaje como por el mensajero.Y en la Feria pacense estamos teniendo
suerte con los pregoneros de los últimos años. Dicho de otra manera:
pregoneros bien elegidos por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento
pacense, a quien hay que felicitar, lo mismo que a su responsable,
Consuelo R. Píriz. Dicho esto, el Pregón de este año, a cargo de Luis Landero (Alburquerque, 1948), resultó ejemplar: cercano, intimista, apasionado del libro, de la lectura, de la vida, en suma. Y con
el palacete lleno a rebosar y con mucha gente fuera y de pie,
Landero empezó diciendo que "era un honor" para él ejercer de pregonero
de la Feria de Badajoz. Y, al hablar de los libros que "ahora, en
primavera, salen a la calle", llamaría la atención hacia su identidad
física para retrotraerse a la época de su infancia. Trasunto éste de su
infancia muy caro para el autor de Juegos de la edad tardía, El mágico aprendiz, Esta es mi tierra, El guitarrista y Hoy, Júpiter, entre otras.
Y
mi Luis que recordaría cómo de niño, allá en su pueblo, "entraba a
verlos, no a comprarlos, a tocarlos, a olerlos, a robar frases
sueltas...". Y apelaría a nuestra memoria al traer el
recuerdo de aquellas colecciones formidables como fueron Austral,
Gredos, Losada, etc. Y se preguntó: "¿Qué haríamos nosotros sin los
libros?". Y se dio la respuesta: "Los libros son la vida". Así, por las buenas. Y para
quedarlo más clarito puso dos ejemplos, aparentemente contradictorios,
el de Simbad el Marino, personaje de los cuentos de las Mil y una Noches, y el de Don Quijote.
En el primer caso, "primero vive sus aventuras y naufragios y luego, al
regreso, los cuenta en su jardín; y en el segundo es al revés, primero Don Quijote
lee los libros de Caballerías y luego sale a vivir las vidas de sus
personajes". Y puso otro ejemplo entre lectores adolescentes: "¿Quién no ha leído a
esas edades a Bécquer y a Neruda y luego esas lecturas le han servido para
salir a la calle y lanzar requiebros a las bellas muchachas?". Y
una frase para enmarcar: "No están vividas las cosas si no se cuentan".
Y es que --subrayó-- en la vida real, sin solución de continuidad,
"vamos y venimos de los libros a la vida y de la vida a los libros".
Y
con ese tono tan suyo, tan cercano y sereno, tan profundo y cautivador,
diría: "Somos herederos de un legado maravilloso, el tesoro de nuestra
Lengua". Y aunque hay voces que, en plena efervescencia de Internet,
auguran el fin del libro, Landero lo negó terminantemente: "¡No!".
Porque los libros "han traído mucho bien al mundo, (...) nos han hecho
mejores, más inteligentes, más sensibles, más capaces de comprensión y
de piedad". Landero dixit. Y ante las campañas en su contra, Landero que llamó a rebato: "Habrá que resistir, que los libros nos ayudarán a ello". Un cerrado y largo aplauso acogió sus palabras, con la gente puesta en
pie.
Con
anterioridad intervinieron Consuelo R. Píriz, concejala de Cultura, que
actuó de moderadora, Javier Alonso de la Torre, director general de
Promoción Cultural, y José Antonio Monago Terraza, primer teniente de
alcalde, que sustituía al alcalde, Miguel Celdrán, ausente por
problemas familiares. Los dos últimos tuvieron palabras rebonitas para
la Feria, los libros y los lectores, los altos niveles de lectura en Extremadura --"el 50% de su población utiliza el libro como esparcimiento y ocio", Alonso de la Torre dixit--, la Literatura extremeña y sus autores, y, ¡cómo no!, para los libreros --"agentes culturales muy activos", Alonso de la Torre, redixit--, entre la
complacencia de los allí presentes. Y entre el público que abarrotaba
el palacete, muchos concejalenses del equipo de gobierno, como Antonio
Ávila, Mari Paz Luján, Francisco Javier Fragoso, Rosario Gómez de la
Peña y Alberto Astorga, entre los que reconocí. Por contra, de la
oposición no vi a a ninguno, salvo despiste visual del abajo firmante.
UN TOQUE Costumbre esta, por desgracia, habitual en los actos culturales que se
celebran en Badajoz un día sí y otro, también, y que depende de quién
los organiza. Salvo casos extraordinarios y muy representativos, cuando
los organiza el Ayuntamiento, con gobierno popular, no acuden los
miembros de la oposición socialista y de IU. Y cuando lo hacen la Junta
o la Diputación, con mayorías socialistas, no acuden los populares.
Y que no me hablen de si se les invita o no, que este escribano acude con la patronal a muchos actos, con y sin invitación. Para eso están los medios de comunicación y... El Avisador de Badajoz, faltaría plus. Pues habrá que dar un toque a sus cabezas pensantes, que los
presupuestos para esas y otras actividades salen del mismo sitio: los
bolsillos de los contribuyentes. O séase, del pueblo llano, que está
hasta el gorro de tanto paripé partidista, cuando unos y otros
organizan en Badajoz actos de extraordinaria calidad y aceptación
social, abiertos a toda la ciudadanía.
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De la borismanía a la música en la Feria del Libro
Tras la borismanía de ayer, sábado, todo un espectáculo mediático, con
atascos humanos para asistir a la firma de libros y a la conferencia del singular ex-cronista "marciano", Boris Izaguirre, finalista del
Premio Planeta 2007 con su novela Villa Diamante,
donde el venezolano, ante el morbo despertado por su visita, habló más
de su ajetreada vida íntima y social que de su novela, hoy,
domingo, la Feria del Libro recobra su pulso con diversas actividades
relajantes, destacando el concierto de música de la Banda municipal de
Música de Badajoz. Y este es el programa dominical:
12,00 horas Fallo y entrega de premios del XII Concurso Infantil y Juvenil de Poesía y Narración. Lugar: Carpa de Conferencias.
13,00 h. Cuenta Cuentos. Lugar: Carpa de Conferencias. 19,00 h. Guiñol infantil Yo Dragón... ¿y tú?. Compañía Requetehablo. Lugar: Carpa de Conferencias. 20,30 h. Concierto de la Banda municipal de Música del Ayuntamiento de Badajoz. Dirige: Vicente Soler Solano.
I Parte
La Gracia de Dios, de R. Roig Mar y Paz, de J. G. Gómez Deval Las Leandras (Schotis), de F.
Alonso Francisco Bravo, de M. Carrascosa Bolero Cresol, de J. G. Gómez Deval Cádiz, de F. Chueca Churumbelerías, de E. Cebrián Viva el Pasodoble, de M. Alejandro
II Parte
Chiclanera, de Vega, Oropesa y Carmona Amapola, de J. M. Lacalle Agárrate, saxo, de Montañés Rosalina, de R. Talens Gallito, de S. Lope
Como las propias rosas, de V. Ruiz Las Leandras (pasacalle), de F. Alonso J. Ávila, de J. G. Gómez Deval Medley Boleros, de Velázquez, Brito y Farrés
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