Hoy, domingo, el todo Badajoz se va de romería. Y serán miles los pacenses que,
a última hora, monten larguísimas caravanas motorizadas en dirección a
la ermita de Ntra. Sra. de Bótoa, la Co-patrona, a unos 17 kilómetros
en dirección Villar del Rey, Alburquerque y San Vicente de Alcántara. Y
a las 11,30 horas está prevista la Misa mayor, con misa cantada en
extremeño por el Grupo La Jara, con Ricardo Cabezas de director y
Manolo Magallanes, al acordeón.
También hay misas a las 9,30 y a las 10,30 horas. Y para aquellos que
no tengan coche o no quieran perderse en la caravana, hay dispuesto un
servicio de autobuses municipales que sale de las traseras de Correos,
desde las
8,00 a las 23,00 horas, con salidas y regresos cada media hora.
Después vendrá la apoteósica procesión de Ntra. Sra. de Bótoa por
los contornos, que estará arropada por miles de pacenses y forasteros,
en especial, portugueses allende la Raya. Y, cómo no, por sus
escuadrones de jinetes y amazonas a caballo, carrozas exornadas y colectivos como Amigos
de Badajoz, las tradicionales lavanderas, sus camareras y los grupos
folkóricos Extremadura, Renacer y el de Mayores, que montarán airosas
estampas en el trayecto, bailadas y cantadas al estilo de estas tierras.
Vuelta
a su ermita, en el atrio, tendrán lugar las tradicionales subastas del
ramo y del rosario, dirigidas por Emilio G. Barroso. Y, tras unos
bailes de despedida, la Co-patrona entrará en su santa casa, eso sí,
siempre dando la cara a su pueblo, entre vivas y gritos de ¡guapa!,
¡guapa!, ¡guapa!
A continuación, la gente se repartirá por la
campiña, no sin antes comprarse unos objetos de recuerdo: cintas,
estampas, rosarios, pañuelos, llaveros, medallas, etc. Y visita al
amplio ferial y recinto de casetas para dar buena cuenta de las mejores
raciones camperas del día: platos de paella y garbanzos, jamón, lomo y queso,
tortilla de patatas y pinchitos morunos, sardinas asadas, choricitos y
pancetas, y otras delicias campestres.
Después del café, la copa y el helado, viene una visita al ferial con
los chiquininos, con su "calle del
infierno" y todo. Por último, tiempo para despedirse de la Virgen, con
las últimas fotos y oraciones en su capilla, recogiendo de paso un
ramillete florido de manos de las camareras.
¡Nos vemos en la romería de Bótoa!