Por estas fechas, ver los telediarios es para echarse a temblar. Al
conocer el número de motoristas fallecidos en accidente de tráfico. Y
en este mes, parece que van 34, más de un muerto por mes. Y todos,
jóvenes. En la flor de la vida. Un despilfarro idiota más de esta
sociedad consumista.
Viene esto a cuento porque me parece a mí que
la estadística va a seguir subiendo. Vean, si no. Ayer, al ir a comprar
el pan, me encuentro con un motorista que bajaba por la calle Francisco
Luján, en Santa Marina. Tan campante, con una de esas motos de
tropecientos centímetros cúbicos de cilindrada y esas ruedas, tan
anchas como las de un camión. Y con el manillar suelto, conduciendo...
¡el "piloto automático"! Y con el casco... ¡en la mano!
Y no pasó nada porque el ángel de la guarda del fulano trabajaba a destajo, que si no...
Y esto, en Badajoz, un día, sí, y otro, también. Y digo yo: ¿hasta cuándo tanta negligencia estúpida?