Queridos Manueles:
Con el máximo respeto y afecto a vosotros y a la
Asociación que representáis, y con el máximo reconocimiento de lo mucho que habéis
hecho y vuestras mejores intenciones y desinterés personal, deberíais de
entender que hay mucha otra gente en Badajoz que también ama a la ciudad y que
no tiene por ello que estar de acuerdo con todo lo que decís o hagáis. Y esta
gente ni quiere que se construya El Corte Inglés en La Alcazaba ni quiere que
se tire la Catedral para hacer un bloque de pisos. Tenéis que estar tranquilos,
que todo el que no quiere ahora que se tire el Cubo no es cómplice de que se
hayan tirado las murallas o que se haya construido el edificio de los
Sindicatos en su lugar.
La ciudad se construye entre todos, no con
imposiciones de monopolios de la razón y el cariño. Hay mucha gente que ve en
las posturas de la “Asociación
de Amigos de Badajoz” una permanente oposición a otras maneras de hacer la ciudad. Os opusisteis
al parking de Santa Maria, a la rehabilitación del Puente Viejo y Puerta Palma,
al área de descanso en Pajaritos, a que se tirase la casa de la Ronda Norte de San
Roque porque era la
antigua Ermita de San Roque, que después resulto no ser, a la
construcción del parking de Menacho, a la reforma de la Plaza de España y San
Francisco, a las pantallas de la Catedral, al Palacio de Congresos, a la
rehabilitación del antiguo Bárbara de Braganza, al
nuevo edificio del Museo de Bellas Artes, a la actuación sobre los jardines de
La Alcazaba, porque teníais vuestro propio proyecto, y un largo etcétera. Ahora habéis conseguido
agarraros a resquicio jurídico para hacer callar a los demás y hacer ver lo que
puede pasar si no se os hace caso. La
amenaza de la sentencia es excesiva “devolver el suelo y el edificio a la
situación anterior a la petición de licencia de obra”. No creo que nadie
que ame a Badajoz pueda aceptar a estas alturas que esto se cumpla.
Sinceramente, parece una pataleta. Esto no
quiere decir que estemos en contra de la legalidad y del deber de todos de
cumplir la ley y, muy especialmente, de las Administraciones Públicas. La ley
está para cumplirla y, en este caso, parece que no se han seguido los trámites
como debieran. Esto debe tener un castigo y unas claras consecuencias, pero la
forma como queréis es excesiva y el daño que causa es mayor que el que
soluciona. Parece la reacción de una persona que fue asaltada por un toxicómano y, después de ocho años y una vez
rehabilitado el culpable, se empeña a que sea castigado severamente con una
pena ejemplar. Sin duda el juez tiene que juzgar y aplicar la ley, pero
normalmente pide el indulto, pues el daño que causa es mayor.
Creo que somos muchos los ciudadanos de
Badajoz, que también queremos a la ciudad, que os pedimos que dejéis ya este
tema. A estas alturas, crea inseguridad
jurídica e incertidumbre que continuéis y un perjuicio al proceso de
rehabilitación del Casco Antiguo y la Alcazaba. Hay que seguir trabajando por Badajoz. La
ciudad la debemos construir entre todos, y merece la pena contar también con
los demás. No debe haber vencedores ni vencidos.
Hay mucho todavía por hacer y hay que
centrarse en ello. Badajoz tiene un futuro ilusionante.
Antonio García Salas
ITAE, Escuela de Negocios de Extremadura
agarcia@itae.es