De todas formas, Pedro, te aviso de que hay por ahí
algún espabilado que, en nombre de El Arca de Noé, va con sus hojas para que se las firmen y se les apoye
económicamente. Y al final de la tarde o primeras horas de la noche, como tantos
otros, toman la ruta a la Plaza Alta para adquirir su dosis, con lo cual
perjudica a quien lo hace por necesidad.
No estará de más comprobar ese caso
concreto.
Antonio González Lena
agonzalezl@acotel.es