27 de Marzo, 2008
¿Qué pasa en los Juzgados de España?
Realmente alucinado, ando siguiendo por los medios digitales de
comunicación una huelga indefinida del personal de los Juzgados y los
Registros civiles en España, desde el 4 de febrero pasado, que está
afectando a uno de los derechos básicos de los ciudadanos: la Justicia.
Y con demoledoras consecuencias para la gente corriente y moliente,
especialmente la más humilde y necesitada. Con la paralización de mil y
un juicios y procedimientos civiles y penales, demandas que no se
registran, retrasos sin cuento en el cobro de los cheques-bebé por hijo
nacido, no se suscriben
certificados oficiales de nacimiento y defunción, se ralentizan las
actividades notariales y del Registro de la propiedad, etc., etc. Es
decir, documentos imprescindibles para la recepción de determinadas
prestaciones sociales, como son la
maternidad, la paternidad, la ayuda por nacimiento o adopción de hijo y
las
relativas a muerte y supervivencia (viudedad, orfandad y auxilio por
defunción). Además de documentación necesaria en las escrituras
públicas, etc. Por si fuera poco, la huelga está afectando seriamente a
colectivos como abogados y procuradores, con una merma importante de
ingresos ante la falta de actividad en los Juzgados. Que muchos viven
exclusivamente de su oficio. Un caos, vamos.
Por un lado, los funcionarios de Justicia, que piden --según mis
noticias-- una subida digna de su complemento específico y, por otra,
el ministro de Justicia en funciones, un tal Mariano Fernández Bermejo,
político incompetente donde los haya, que contraataca acusando a los
funcionarios de vagos y renuentes a ponerse al día con las modernas
tecnologías. Cuando de un político se espera que esté al servicio de
los ciudadanos y a resolver sus problemas, cuando los hubiere,
dialogando y tendiendo puentes, no a dinamitarlos.
Otra vez que, sin comerlo ni beberlo, los españolitos nos tenemos que
comer el marrón de una huelga indefinida que se pudo abortar en su
tiempo, negociando ministerio y sindicatos sin demagogias: pensando en
el bien común, que es ponerse en la piel de la inmensa mayoría.
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La cocina rápida de nuestros bisabuelos
Pues,
aunque lo parezca, no se trata de uno de los miles de manuales al uso
que se venden en las librerías, para uso doméstico, con el fin de
cocinar contra reloj en una vida tan ajetreada como la que llevamos hoy
día. Que se trata de un manual de cocina rápida, sí, pero para uso y
disfrute de nuestros bisabuelos en los tiempos de Maricastaña. Que también se las traían con las prisas, quién iba a decirlo. Titulado 100 modos de preparar un plato en pocos minutos (Madrid,
Saturnino Calleja, Editor, s. a., por las trazas, editado en los años
20 del pasado siglo), está basado en el librito de Mademoiselle Rosa, 100 recetas para preparar un plato en pocos minutos,
y ha sido reeditado en facsímil por la Editorial Maxtor (Valladolid,
2007, 220 páginas), conteniendo un centenar de recetas de todo tipo de
platos, como sopas, ensaladas, guisos, carnes, pescados y postres.
Opúsculo "utilísimo --podemos leer en el prólogo-- á muchas familias
modestas, á infinidad de empleados, de solterones, de obreras, etc.".
Y, como prueba de lo que decía, hemos escogido media docena de recetas,
con su forma de preparación, tiempo invertido y precios de los
ingredientes:
Huevos al plato (p. 46)
En
una fuente á propósito, ya sea de hierro esmaltado, ya de porcelana, se
derrite un poco de manteca de vaca, se echa el huevo, se añade sal y
pimienta, y cuando se cuaja la clara se aparta. Tiempo invertido: cuatro minutos. Huevo: 10 céntimos.
Pollo rápido (pp. 90-91)
Se
compra un cuarto de pollo tierno cortado en pedazos, se espolvorea con
sal cada pedazo, se rebozan todos en huevo batido y en seguida en
harina. Luego se fríen con aceite, y cuando están bien dorados se
sacan, se escurren, y se espolvorean ligeramente con sal fina. Las pechugas se fríen en seis minutos; las patas tardan diez. Consérvese el aceite. Tiempo invertido: de ocho á doce minutos Pollo: 75 céntimos Condimentos: 10 céntimos.
Conejo al minuto (pp. 96-97)
Se
compra un conejo, se corta en pedazos y se limpia bien. En la sartén se
derrite á fuego vivo una cucharada de manteca, se echan los pedazos de
conejo, y cuando están rehogados se añaden dos ajos y un poco de
perejil muy picado. Se deja cocer unos minutos. Tiempo invertido: diez minutos Conejo: 1,25 Condimentos: 15 céntimos.
Setas al minuto (pp. 172-173)
Se
compra media libra de setas, y se limpian bien. Se lavan, se escurren,
se parten en dos pedazos, y se ponen en una cacerola con manteca, sal y
un poco de limón. Se tapa la cacerola, y se agita varias veces para
mover las setas sin tocarlas. Tiempo invertido: ocho minutos. Setas: 40 céntimos. Condimentos: 10 céntimos.
Ensalada de tomate (pp. 199-200)
Se
cortan en ruedas un tomate y una cebolla grandes, se sazonan con sal,
pimienta y perejil muy picado, y se rocían con dos cucharadas de aceite
y dos de vinagre. Se come con manteca fresca. Tiempo invertido: tres minutos. Tomate: 5 céntimos. Cebolla: 5 céntimos. Condimentos: 10 céntimos.
Pan duro (pp. 208-209)
Se corta una rebanada de pan duro del grueso de un dedo, se le quita la
corteza y se parte en pedazos. Estos pedazos se empapan en leche fría y
se rebozan en huevo. Luego se echa manteca en la sartén, y cuando está
bien caliente se añade el pan, se dora, se espolvorea con azúcar y se
come caliente. Tiempo invertido: diez minutos. Pan: 5 céntimos. Huevo: 10 céntimos. Leche y manteca: 15 céntimos.
¿Qué tal? ¿Nos ponemos a cocinar estos platos en casa este finde, a ver
qué sale? ¿Un postrer homenaje a nuestros bisasabuelos, que, echando
cuentas, me salen ocho por barba?
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Me he emocionado con lo que has escrito
Hola, Pedro:
No más que enviarte mi agradecimiento, en mi nombre y en el de mis compañeras, porque no he podido evitar emocionarme con lo que has escrito.
Muchas gracias, y lo dicho, allí estaremos intentando que el "cuento chino" para muchos pronto sea conocido por todos.
Un abrazo.
Mª Dolores Apolo Asociación de Zooterapia de Extremadura zooterapia@ya.com
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