Para pensar en ti
no necesito sábanas.
Para pensar en ti
me bastan las palabras.
Hoy pasas de cintura
porque estás más granada
que la espiga del trigo
sobre la enhiesta caña.
Y así te quiero yo
por los soles dorada,
por los vientos tan firme
y por las nieves blanca.
Para pensar en ti
no me hace falta nada,
ni que limpies los vasos
ni que arregles la casa.
Bastante es estar vivos
con el amor en ascuas
y vernos despertar
juntos cada mañana.
Ayer era una noche
muy demasiado larga
para mi, que tenía
por norte la esperanza.
Llegaste, convinimos,
nos hicimos un mapa
y buscamos la boda
de la pluma y la página.
Apuleyo Soto Pajares
apuleyosotopajares@hotmail.com
Guadalix de la Sierra-MADRID