Extremadura,
como expresión de su identidad regional histórica, dentro de la
indisoluble unidad de la Nación Española, se constituye en Comunidad
Autónoma de acuerdo con la Constitución española y con el presente
Estatuto, que es su norma institucional básica.
Así
comienza la obra más importante de la Literatura extremeña, el Libro
por excelencia de los extremeñitos desde los albores de la Democracia,
en la década de los 80. Y es que tal Libro cumple ahora, justamente el
25 de febrero, sus 25 años de vigencia. Libro fundamental que, seguro,
sólo conoce un puñado de personas cultas y letradas: profesores,
políticos, juristas, economistas, sociólogos, historiadores,
bibliófilos, antropólogos, periodistas... Pero a la gente corriente y moliente, a los extremeños con menor poder adquisitivo, influencia y cultura, me parece que no les "suena". Y se
trata del libro titulado Estatuto de Autonomía de Extremadura,
aprobado por Ley Orgánica 1/1983, de 25 de febrero de 1983 (BOE del 26), y signado en comandita por el Rey Juan Carlos I y
el presidente del Gobierno de la época, Felipe González Márquez.
Reformado posteriormente por la Ley Orgánica 5/1991, de 26 de marzo, en el artículo 22.4 y por la Ley Orgánica 8/1994, de 5 de abril, en los artículos 7, 8, 9, 10 y 13.
Y
es que ha llegado a mis manos estos últimos días una hermosa y manejable edición de la
Asamblea de Extremadura (Impr. Parejo, Villanueva de la Serena, 2003,
3ª ed., 77 páginas, con un título preliminar, 6 títulos, 63 artículos, 6 disposiciones adicionales y una
final), encuadernada en pasta dura, color burdeos, que viene ilustrada
profusamente con dibujos a plumilla de Gonzalo Hernández Viera (Hoyos,
Cáceres, 1927) y Alfonso Martínez Blay (Valencia, 1949). Autores de una
colección de 74 dibujos que reflejan variados y atractivos aspectos de
la Extremadura monumental y artística, además de la costumbrista y
faunística.
Bienvenidos sean todos los festejos y homenajes en estas bodas de plata del Estatuto de Autonomía de Extremadura,
celebraciones que deberían complementarse con el acercamiento de la
población al mismo, poniendo a su disposición ediciones como la que
comento. Y, como en mi caso, gratis. Que 25 años no se cumplen todos los días.