4 de Febrero, 2008
Lunes de Carnaval: juerga sin fronteras
Hoy, lunes, el Carnaval "por libre" de Badajoz llega a su punto más
álgido, el de no retorno. Es la noche del desmadre. La noche en que
nadie se recoge. La noche de la juerga sin fronteras. Del pendoneo por
el Centro histórico y Santa Marina, cantando, bebiendo, tocando los
tambores, bailando por las calles y haciendo carantoñas, bromas y
mojigangas, a San Roque, que mañana da carpetazo final al Carnaval de
Badajoz con el Entierro de la Sardina.
Hoy es una de las noches carnavaleras más ruidosas de Badajoz, y serán
miles los pacenses disfrazados y gentes venidas de todas latitudes los
que, a medianoche, empezarán a concentrarse en la movida de Santa
Marina --alrededor de las plazas de Santa María de la Cabeza y de
Conquistadores--, para después desfilar y tocar los tambores de forma
incansable hacia la zona del Centro, alrededor de la plaza de España y
calles adyacentes. Y, después de un tiempo de cachondeo integral,
vuelta a Santa Marina, a su coqueta plazuela-auditorio. Muy cerca de La
Burhardilla, La Aldaba, Pachito y El Rincón de Avecilla, los locales
estrella de la zona. Y aquí tendrá lugar algo único, genial,
inenarrable. Todo lo que te digan es poco. Hay que vivirlo: todas las
comparsas y grupos de percusión de Badajoz, siguiendo una norma no
escrita, irán uniéndose en una espectacular y grandiosa tamborada, codo
con codo, tambor con tambor, entre gritos de identidad badajocense:
¡Eo, Badajoz, Badajoz, Badajoz!, --himno oficioso de la fiesta
pacense--, ¡Badajoz, Carnaval! o ¡Esto es Carnaval! Y la plaza y la
avenida de Saavedra Palmeiro seguro que se colapsarán, con una
muchedumbre de máscaras interpretando la mayor tamborada jamás
escuchada por estos pagos este año. Y los edificios y los ventanales
seguro que retumbarán y aquí nadie podrá dormir esta noche, si no ha
tomado antes las de Villadiego. O es sorda como una tapia. O está de
pendoneo carnavalero por esas calles y bares de Badajoz.
La gente presiente que esto se va a acabar pronto y, en la víspera del
adiós definitivo, se lo monta de puta madre. Y la gente de fuera que
venga invitada, seguro que se quedará atónita al contemplar la "marcha"
carnavalera que tiene Badajoz. Al menos, de sus grupos más organizados.
Y gritarán, todos a una, ¡Esto es Carnaval! hasta desgañitarse.
Y nuestros mozuelos y yogurines, ajenos a tanto tamborazo y tente
tieso, seguro que, al igual que el pasado sábado, cogerán los caminos
de sus botellones favoritos --plaza de España, junto a la escalinata de
la Catedral, plaza de San Atón, soportales de la calle Zurbarán, Los
Cañones, etc.-- para formar inmensas colonias de jóvenes disfrazados,
donde es dificilísimo moverse por su interior, con sus bolsas
atiborradas de bebidas alcohólicas a precio de tienda, incluidas las
reglamentarias bolsas de hielo y los vasos de plástico.
CON LAS DEL ALBA, A SAN ROQUE
Y, así, hasta que den las del alba, aunque muchos jóvenes y maduritos
seguirán empinando el codo hasta que cojan la cogorza reglamentaria y
tengan que dormir la mona en la calle, en los coches, o tirados en los
portales de las casas. Y de aquí, a San Roque los que puedan o estén en
semiestado de revista, en grupos, desfilando cual tropa derrotada en
mil batallas en busca de la acogedora Asociación de Vecinos, que, a
partir de las 8,30, invita al carnavalerío superviviente --Martes de
Carnaval ya-- a café bien cargado con dulces de la tierra y una copita
de aguardiente. Todo un detalle con los que van a dar su "pésame" en el
"velatorio" de la "pobre" Sardina. Que horas más tarde, a las 11, será
enterrada esperpénticamente. En un desfile donde irá acompañada de las
mejores comparsas de Badajoz y provincia, que aquí hacen su último y
espectacular alarde. Como mandan los cánones. Para, al regreso, sobre
las 14 horas, la hora del aperitivo por estas tierras, ponerse todo el
mundo ciego de sardinas asadas, pan y vino, que invitan los "machas" de
San Roque.
|
Guía Campsa: Badajoz, un Carnaval desconocido
La desenfrenada fiesta de Don Carnal desinhibe las pasiones más ocultas. En estas fechas, lugares como Cádiz, Las Águilas o Santa Cruz de Tenerife copan la atención de los medios de comunicación, aunque los Carnavales en Badajoz poco o nada tienen que envidiarles. No en vano, la colorida celebración fue merecedora de la declaración como evento de Interés Histórico Artístico en 1995.
Eclosión de color, de alegría, de misterio… el Carnaval invita a desatar la creatividad, las dotes interpretativas, el más divertido lado oscuro que el quehacer diario inhibe. Las ciudades españolas se preparan para acoger el desenfreno de la celebración en honor a Don Carnal, días y sobre todo noches sin fin al ritmo de la música y del disfraz. En Badajoz, el Carnaval se vive con especial frenesí, tornándose en una compleja expresión popular que contribuye a crear la identidad de la ciudad. A pesar de la guasa que se desprende en su celebración, el Carnaval es una festividad que se toma muy en serio en Badajoz. El esmero en su planificación y diseño ha sido reconocido con la distinción de evento de Interés Artístico desde 1995.
Un Carnaval con historia El Carnaval de Badajoz, afamado por sus fastuosos bailes de máscaras, sufrió las consecuencias funestas del levantamiento nacional y la dictadura de Franco. Al ser una fiesta pagana, el caudillo prohibió a partir de 1936 la celebración de la festividad en toda España. Para aquél entonces, la celebración de las carnestolendas de Badajoz era ya conocida en todo el país por su majestuosidad y elegancia. Los bailes de máscaras en el Teatro López de Ayala, el Liceo de Artesanos y en El Casino, amén de los desfiles por las calles del Barrio Viejo pasaron tristemente a la historia con el sobrenombre del "Carnaval Viejo".
Tras el largo paréntesis que supuso la dictadura, la iniciativa particular de los ciudadanos a principios de la década de los ochenta consiguió devolver a los Carnavales de Badajoz el esplendor de antaño. El conocido como "Carnaval Nuevo" se fue consolidando, no sin dificultades, logrando en poco tiempo ser el Carnaval más participativo del país. Las autoridades locales supieron en todo momento apoyar la iniciativa, hasta que entre particulares y administraciones lograron que el Carnaval sea aún hoy en día, el festejo más importante de la ciudad.
Carnavales 2008 El Carnaval de Badajoz se celebra este año del 1 al 5 de febrero, fechas tempranas que "nos recuerda que nos hallamos ante una fiesta imprevisible, espontánea, informal, sin ataduras, sin complejos y que trasciende cuanto uno pueda imaginar", tal y como acertadamente afirma en su saludo a las fiestas el alcalde de la localidad, Miguel A. Celdrán Matute.
La antesala de los carnavales pacenses representa cada año por sí sola una fiesta repleta de identidad. El preludio se celebra siempre con la Fiesta de las Candelas y la tamborada, que cierra oficialmente el año carnavalero anterior y da la bienvenida al nuevo. Aunque parezca tardía la despedida del festejo sobradamente celebrado, los pacenses esperan que transcurra el año completo para celebrar la "Quema del Marimanta", que simboliza la purificación frente a los hechos desafortunados acaecidos a lo largo del año anterior. Tras este acto se procede a celebrar el concurso de comparsas, la Tamborada, en la que a ritmo de percusión rivalizan en desfile las cuadrillas, siempre con deportividad y simpatía. Mientras, el público asistente disfruta de sus actuaciones acompañándose con vino y hornazos de la tierra.
El Carnaval propiamente dicho dará comienzo el viernes día 1 con el desfile de las comparsas infantiles, a quienes siguen los buenos deseos del pregonero, papel que este año recae en Manuel González Lena, Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura.
El sábado continúa la fiesta con la actuación de murgas, canciones llenas de imaginación, chispa y divertida sátira que harán saltar los colores y las lágrimas a más de uno, pero como fruto de las constantes carcajadas. Ya por la noche y hasta que el cuerpo aguante, un DJ hará mover los disfraces a un ritmo frenético.
No hay descanso el domingo, ya que el estruendo y algarabía de los artefactos-vehículos motorizados o imaginativas carrozas- acompañan a las comparsas en su desfile. Las comparsas menores también tendrán la ocasión de aportar colorido a las calles de la ciudad. El jurado tendrá mucho que deliberar para fallar los premios de este año, cuya entrega se esperará como agua de mayo en la plaza Conquistadores a partir de las 23.30 horas.
El lunes continuarán la murga y los bailes como antesala de la gran final, el entierro de la Sardina, que tendrá lugar el martes en el popular barrio de San Roque. Aún en tintes festivos, las comparsas asisten a la representación de la muerte de la algarabía, Don Carnal, para dar paso a la penitencia y el recogimiento propios de la Cuaresma.
(Fuente: http://www.guiacampsa.com/GCAMPSA/es_es/ocioviajes/reportajes_gc/ badajoz_carnaval_desconocido.aspx)
|
Los Agüitas, 25 años de coplas de Carnaval
Hoy, lunes, se abre en la Sala Vaquero Poblador de la Diputación Provincial la Exposición
conmemorativa, titulada Los Agüitas, 25 años de coplas
de Carnaval. En esta muestra se recoge una antología de disfraces, revistas, imágenes y canciones que reflejan, de alguna manera, la historia de la participación de este veterano conjunto pacense en el Carnaval de Badajoz. Murga prestigiosa --en sus orígenes (1983-85) fue charanga, después (1986-88), coro y, desde 1989, murga--, consiguió lo que nadie: ganar el concurso de murgas durante cuatro ediciones consecutivas (1991-1994). La
exposición se inaugura a las 12,30 horas, en un
acto al que tienen previsto asistir el presidente de la Diputación de Badajoz,
Valentín Cortés, la vicepresidenta y diputada delegada del área de
Cultura, Inmaculada Bonilla, y el alcalde de la ciudad, Miguel Celdrán. Y como muchos lo ignoran, lo cuento aquí: agüita es un término muy común en el habla popular de los españoles residentes en Ceuta. ¡Felicidades, Agüitas, por estos 25 años alegrando nuestro Carnaval!
|
Las Monjas, de Torremejía, ganadora del concurso de comparsas
Una tarde de lluvia intermitente, viento racheado y algo de frío no
pudo con el gran desfile de comparsas del Carnaval de Badajoz. A falta
de veinte minutos para la salida de los grupos comenzaría a llover, que
los cacharros y artefactos se habían largado antes. Repartiendo
caramelos y sonrisas, que a ellos la lluvia les importaba un carajo. Y
en medio del caos, junto a Puerta de Palmas, el desfile estuvo a punto
de irse al garete. Con el concejal de la cosa, Miguel Ángel R. de la
Calle, desorientado también. Pero pudieron más las ganas de salir de
muchos comparseros y el respeto al público --como siempre, de toda la
provincia y Región, incluido el Portugal rayano--, que un par de horas
antes se había estacionado en las aceras del recorrido. Con la lluvia
presente en la salida, saldrían los primeros grupos a paso cuartelero.
Y a la cabeza de la salida, dos personajes populares: el fotógrafo Juan
Carlos Vidarte, que iba de Juan Carlos Vidarte, de piloto de carreras
de los tiempos del charlestón, y un abuelete con bigote, guantes y
gafas negras, decorado con cientos de estampas y recortes de
fotografías de tías buenas. Todas ellas, macizas, con escote hasta los
pies y enseñando las domingas. El tal responde por don Celestino
Chaparro Guisado y la decoración le cogía el traje, la camisa, la
corbata, el sombrero y... ¡el bastón! Así y todo, hubo una comparsa,
Colorido sobre ruedas, compuesta por jóvenes de Aspaceba y sus
monitores, que tuvo que retirarse. La salud para ellos era lo primero.
Así y todo, a pesar del tiempo de perros, las comparsas, decididas,
hicieron el desfile. Que duraría unas cinco horas. Menos espectacular
que otros años, pero donde brillaron la calidad y el amor propio de sus
jóvenes componentes. La
gente se situó dentro de los soportales o debajo de los balcones para
evitar la lluvia. Y las 6.200 sillas que puso Alsime, de Almendralejo,
se quedarían prácticamente sin usuarios. Eran las cuatro y media,
casi empapados, cuando decidimos coger el toli y regresar a nuestros
lares. Después de haber hecho un montón de fotos, por cierto. Media
familia iba de pirata, loro incluido, pero de los buenos. Con lo que
regresamos a nuestros cuarteles de invierno, no sin antes comprobar el
gentío que ocupaba la zona de El Corte Inglés y aledaños, con muchas
cámaras de TV retransmitiendo el desfile, en este tramo final del
recorrido. La lluvia, que desapareció en ocasiones, volvió de nuevo,
pero nada impediría que las comparsas remataran el trayecto con todo
entusiasmo. En tanto, en las aceras, paraguas en ristre, el personal
aguantaría estoicamente hasta el final.
Por la noche, la gente se arremolinó en la plaza de Conquistadores, a
la espera del fallo. En la espera, un disjockey animaría a la
concurrencia con músicas y ritmos a un millón de watios. Y, llegada la
hora, este fue el veredicto para las cinco primeras comparsas
clasificadas:
1. Las Monjas, de Torremejía 2. La Pava and Company, de Torremejía 3. Wailuku, de Badajoz 4. Gente Guay, de Montijo 5. Caribe, de Badajoz
MUY BIEN POR TORREMEJÍA
Barrido total de las comparsas de Torremejía, localidad cercana a
Mérida, que coparon los dos primeros puestos. Las comparsas foráneas le
están cogiendo gustirrinín al Carnaval de Badajoz y se están llevando
los primeros premios. Por algo será, que aquí los jurados son muy
exigentes y de regalitos, rien de rien.
Todo hay que currárselo. Muy bueno lo vuestro, integrantes de Las
Monjas y La Pava and Company. ¡Enhorabuena, jóvenes y jóvenas!
La gente aguantaría un par de horas más, antes de irse de picos pardos
carnavaleros por bares, restaurantes y otros locales hosteleros de la
ciudad para oir a las murgas, que ahora están de pendoneo, cantando por
todas partes, como el famoserío.
|
|
El Blog
Alojado en
|