Noche de Ibérico en Las Bóvedas, en el precarnaval de Badajoz (y II)

Por El Avisador - 30 de Enero, 2008, 19:18, Categoría: General

Seguro que, ahora que comienzo a largar la segunda parte de la cena en Las Bóvedas, algunos se habrán llevado las manos a la cabeza al pensar en los muchos platos que nos metimos entre pecho y espalda en esta degustación de la Quincena del Ibérico. Que, seguro, así se las ponían a Fernando VII. O a Carlos I de España y V de Alemania, tragaldabas compulsivo. Y, efectivamente, fueron numerosos los platos, tanto aperitivos, como el menú y los postres, que nos pusieron. Pero se trataba de platos de muestra, de degustación. Generosos, siempre, pero no de ésos para camioneros. Donde lo importante era saborear los distintos componentes del mismo, acompañado todo con los buenos caldos de estas tierras, en este caso, un Ribera de Olivenza. Así y todo, en Las Bóvedas se nos dio el caso --frecuente, por cierto, en estos saraos gastronómicas--, de que los cocineros rivalizaran en ser los más listos de la clase, y hubo varios platos que necesitaron Dios y ayuda para acabarlos. Y, todo ésto, sin contar las "vistas" que ofrecían, de cocina de alto diseño, de fusión, desestructurada o vanguardista, que así la llaman los pijogastrónomos. Por lo que no es de extrañar que se hicieran miles de fotos, la mayoría dirigida a los platos. ¿Será posible?
Algunos, como el abajo firmante, daría la nota ante tanta novelería. Y metiendo mano a un langosto rebozado en tocino ibérico, con una taza de falso chocolate al lado, resulta que me cojo el falso churro y me tomo el falso chocolate.Y con cucharilla, pero ésta era de verdad. Cuando el churro no era lo que parecía y el chocolate era una... ¡salsa! Ni que decir tiene que fui la comidilla de mis comensalas vecinas, que vieron que en la cocina posmoderna este escribano necesita un hervor.

COLES, COSTILLA, PAPADA DE IBÉRICO...
Y donde todos, o casi todos, tuvimos que hacer un alto para recuperar el resuello fue cuando nos trajeron el Guiso de coles con costilla ibérica asada y ojos confitados, seguido de la Papada de ibérico caramelizada con calabazas y gelatina de Oporto con jugo de ternera. Tocino ibérico cinco estrellas con virguerías de guarnición para despistar. Algunas se plantaron. Y otros, más valientes, que tiraron por la calle de en medio, sonriendo y todo:
--Inyección de colesterol puro en vena --diría el superintendente turístico de este pueblo Germán López.
A punto de pedir un receso, al llegar los postres no sabíamos si era la merienda o qué. Y con el café, croquetitas de puchas, por si nos habíamos quedado con apetito.
Y a la hora de la copa, dos botellines de Ruavieja, para tomarlos en casa con la parienta o con el maromo, en la mesa camilla, a lo calentito. Que, después, a la salida, había que conducir. Y ya sabemos que, cargado, te puedes quedar sin puntos. O jugarte la vida. La tuya o la de otros conductores inocentes.
Y en éstas estábamos, cuando hace presencia la plana mayor de los cocineros, seguida de su corte de auxiliares, pinches y demás. Y allí en el estrado que se pusieron José Pinilla, David Muñoz, Manuel García y Olivier Lanbelt. Que dieron pelos y señales de sus platos, sus ingredientes, sus modos de prepararlos y presentarlos, etc., por lo que recibieron un cariñoso aplauso por parte del respetable. Y como también tenían derecho a su minuto de gloria, otro fenomenal aplauso rubricó el buen hacer del personal de cocina. Ése que nunca viene en los carteles, pero tan necesarios son para que los platos salgan como Dios manda. En este caso, Mari Carmen, Puri, Mari Tere y Luis. Y, cómo no, otra oleada de agradecimiento se llevaría el personal de sala, esos que, con su sonrisa siempre a flor de piel, trajinan toda la noche para que no nos falte de nada. Muy bueno lo vuestro, Mónica, Sole, Mari Carmen, Isabel y Belén. Y gracias a todos, cocineros, ayudantes, camareros y sirvientas, que habéis sido unas madres.
Siguiendo el turno de agradecimientos, Antonio García Salas se dirigió a Lorenzo Flores, baranda de Las Bóvedas, agradeciéndole su acogida, y a Andrés de Olano, el bodeguero la generosa disposición de su vino, Ribera de Olivenza.

AGRADABLE TERTULIA
Cerca de la una de la madrugada, la opípara cena dio paso a una agradabilísima tertulia, donde se habló de todo lo divino y lo humano. Con el bodeguero hicimos un aparte, donde nos presentó a la patronal, Encarnación Cruz-Guzmán López, que estuvo atentísima con el personal, preguntando si nos había gustado el vino. Y Andrés se explayaría en su proyecto de Casas Novas, hablando con un cariño y un entusiasmo impropios a su edad. Un jubilado ilustre, que podría dedicarse a disfrutar pacíficamente de su tiempo libre y de ocio con la patronal y demás familia, resulta que se ha empeñado en sacar adelante esta Bodega, con unos vinos obtenidos de la selección de las mejores tierras, de los mejores viñedos, de las mejores uvas, de los mejores sistemas de vendimia... "Todo de lo mejor", te dice como conclusión mi coronel-bodeguero.
También dio tiempo para enterarme de que el nombre del restaurante se debe a las enormes bóvedas de cerámica del techo, que actúan de aislantes y protectoras a un tiempo. Y, mano a mano con el dueño, me intereso por una amplia colección de pintura que decora sus paredes. Una veintena de cuadros al óleo --paisajes y escenas de la vida campesina, fundamentalmente--, obra del artista Fidel María Puebla, natural de La Puebla de Montalbán (Toledo), muy amigo de la familia, a quien se los tiene donados. Una importante colección que se erige en un motivo más para visitar las instalaciones de Las Bóvedas, en el Área de Servicio ubicado en el kilómetro 405 de la autovía Madrid-Lisboa.
Era pasada la una y media de la madrugada, día 24 ya, cuando cogimos el toli y regresamos a nuestros lares, después de haber pasado una gratísima velada ibérica en Las Bóvedas.
Pero antes de salir, que va el menda de ITAE y nos da el chivatazo de la siguiente Quincena, que tratará sobre el cordero. Otra muestra del buen yantar por estos pagos de Badajoz y alrededores. Que ya lo dice el sabio refrán: "de la mar, el mero, y de la tierra, el cordero". Pues nada, colegas, que haremos un sacrificio y haremos acto de presencia en el asador El Horno (Antonio de Nebrija, 8, Jardines del Guadiana) el próximo 20 de febrero. En plena Cuaresma, por cierto.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Enero 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog