La otra noche, con la ciudad envuelta en las brumas de la niebla,
asistimos la patronal y el abajo firmante a una Gala literaria de corte
romántico. Y en un café que, por su decoración, nos trae reminiscencias
decimonónicas, como es el Gran Café Victoria. Y es que se presentaba el
libro
Momentos Literarios III,
con un lleno de impresión, entre poetas, familiares, vecinos del
barrio, empresarios, curiosos, simpatizantes y clientes a su aire.
Momentos Literarios III
(Badajoz, Gráficas Contador, 2007, 220 páginas), recoge las
intervenciones de 25 poetas, declamadores y escritores, consagrados,
unos, y noveles otros, algunos a quienes sólo se les conoce en su casa
y a la hora de comer. Autores todos ellos que intervinieron en su
momento en las tertulias literarias que se han venido celebrando todos
los jueves del año 2007. Pero, ojo al dato, sólo 4 dulces "carolinacoronados",
el resto, 21 "josédeesproncedas" de pelo en pecho. La poesía sigue
siendo cosa de hombres en Badajoz. Porque las escritoras en verso, que
haberlas, haylas, ¿dónde andarán, si puede saberse?
Y entre la
selecta concurrencia, gente conocida, como Jacinto Mendoza, el niño
bonito de Marionnaud y presidente de la AECAB, Paco
Medrano, el de El Globo, Pepe, el de Los Valencianos, Domingo Poves,
gerente de la AECAB,
Miguel Ángel Moreno, el patrono del GCV, Pedro Alfaro, el presidente
del CIT, y Álvaro Meléndez Teodoro, entre otros muchos.
El
acto fue presentado por Juan Antonio R. Méndez del Soto, el entusiasta coordinador de los Momentos literarios, dando paso a
Antonia Cerrato Martín-Romo, que hizo una breve pero cálida
semblanza de cada autor y su obra.
Y los 25 del Parnaso victoriano del año 2007 fueron éstos:
1. Julio Mesa
2. José de Sancho
3. Cosme López García
4. Raquel Matesanz González
5. José Manuel Sánchez
6. Milagrosa Ortega Rodríguez
7. José Manuel Sito Lerate
8. Juan García Sánchez
9. Guillermo Segovia Anguas
10. Jonás Sánchez Pedrero
11. Agustín Portalo Calero
12. José Manuel Ferrera Boza
13. Javier Feijóo Rodríguez
14. Luis Alberto Doblado Coco
15. Joaquín José Expósito Verdión
16. Manolo Pérez (no López, como figura en los papeles)
17. Antonia Cerrato
Martín-Romo
18. Amalia Mangas
Durán
19. Casimiro Bleda Onrubia
20. Miguel A. Martín Martín
21. Mediterráneo (pero se llama realmente José Antonio Sánchez, el menda no quiere ponerlo, y no sabemos por qué)
22. Bartolomé Collado Jiménez
23. José Manuel Díez Hernández
24. José Carlos Riscos Chamizo
25.
Juan Antonio Méndez del Soto (que sigue, erre que erre, sin ponerse
Rodríguez de primer apellido. ¿Lapsus freudiano? ¿Lo habrán
desheredado? ¿Le hubiera gustado tener otro nombre y apellidos más rimbombantes, como
Rodrigo Rodríguez de la Rodriguera, marqués del Rodrigal y otras hierbas?)
En esta ocasión, el texto viene precedido de una amable Introducción de
Alberto González Rodríguez, Cronista oficial de Badajoz, donde refleja
a la perfección el espíritu y la categoría de este tipo de actos, tan
atípicos como entrañables, a contracorriente de muchos otros que
tenemos que soportar en los tiempos posmodernos que corren.
Al
final del acto, el dueño del cotarro, el jefe victoriano, Miguel Ángel
Moreno Arroyo, y su equipo habitual regalaron un par de ejemplares a
todos los asistentes al acto, para, a continuación, disponer un
generoso convite, con tapas y raciones de lo mejor de la Casa, que fue
del agrado de
la selecta concurrencia.
El gratísimo ambiente fue aprovechado por los victorianos del 2007 para
firmar millones de dedicatorias a todo quisque, lo que hizo que la
velada durara hasta bien pasadas las 12 de la noche, una menos en
Canarias.
HOSTELERO EJEMPLAR
Vaya mi enhorabuena a los tertulianos de los Momentos Literarios de los
jueves, así como a su todoterrenal coordinador, Juan Antonio Rodríguez Méndez del Soto, marqués de la Victoria, por esta tercera
entrega. Y al hostelero Miguel Ángel Moreno Arroyo, un tío que se viste por los pies, uno
de Navalvillar
de Pela que ha echado raíces en Badajoz, y que en agosto próximo hará
nueve años desde que se hiciera cargo del
Gran Café Victoria. Por su literaria y musical contribución a
revitalizar el
Casco Antiguo de Badajoz y, por qué no decirlo, por dar cancha a tanto
poeta suelto como
hay en Badajoz, incluidos los anónimos y desconocidos, que es tanto
como darles la oportunidad de entrar en el Parnaso. Y todo, de su
bolsillo, que aquí no hay subvención alguna que valga. Impagable,
colegas.