Este mediodía, con temperatura espléndida, de paseo con la patronal por
el centro de Badajoz, he tenido que llevarme las manos a la cabeza en
un montón de ocasiones. Era el primer día de Rebajas en la ciudad y
fueron miles los vecinos y forasteros --portus, los más-- con quienes
nos cruzamos por el camino. ¿Pero de dónde viene esta marabunta?, me
dije al principio. Si parece la feria de San Juan, oiga. Y al llegar a
la calle Menacho y aledaños, que estaban de impresión. Como que costaba
trabajo transitar. Y eso que la calle principal estaba cortada y la
gente, yendo y viniendo tan ricamente por aceras y calzada. Y con
bolsas en las manos. Mejor dicho, con dos y hasta tres bolsas en una mano y
el movilata en la otra, nos'ha jodío.
Y la primera, en la frente: pero, ¿no decían que había crisis económica en España? Pues en Badajoz no se nota nada, oiga.
Cuánto
personal, especialmente mozos y mozas de este pueblo, buscando aquí,
allá y acullá. Achuchones por todas partes, locales comerciales llenos
y... ¡colas hasta para pagar! Y ahora me explico por qué mucha gente,
la mayoría, desconocida para nosotros, nos miraba a la patronal y al abajo firmante
como a bichos raros. Y es que... ¡no llevábamos bolsa alguna, colegas!
¡Que manda huevos!
Y en los escaparates, rebajas de todo tipo, destacando con números talla XXXXXXXXXXXL el 50, seguido del tanto por ciento.
Y
en una de sus tiendas, Misako de nombre, dedicada a bolsos y
complementos, que te lo dicen bien clarito en su escaparate: "Tú lo
viste primero, pero tu amiga corre más". Y ante la cara de tonto que se
me puso, más abajo que te dan la explicación, como diciéndote que no te
enteras, Torrenteras: "Las rebajas son las rebajas". La guerra es la
guerra, vamos.
PSICOSIS
La segunda, en el pecho: pero, ¿no habíamos quedado que con lo de las
hipotecas, las campañas de Navidad, Año Nuevo y Reyes, los bolsillos
estarían vacíos, qué vacíos, exhaustos, con telarañas, sin un puto
euro...? ¿Crisis? ¿Qué crisis?
A punto de que se me cruzaran los cables en
el intento, que, mira por dónde, nos topamos en la calle Mayor con
Antonio Mendoza y la parienta, un tipo muy majo él, gerente de MDZ, mi
asesor económico-inmobiliario-hipotecario y otras hierbas, y le
descerrajo la pregunta del millón:
--Don Antonio, que estoy en un sinvivir, con las tiendas de bote en bote en Badajoz, ¿dónde está la crisis?
Y en un tono pausado, didáctico, que va el menda y me dice con sosiego:
--Más que crisis, lo que hay es psicosis.
--¡La famosa peli de Alfred Hichtcock!, ¿dónde la echan?
--De peli, nada, que, efectivamente, con el aumento de las hipotecas el
personal tiene menos dinero a fin de mes para hacer sus compras. Pero
la crisis sería cuando cerraran empresas y echasen a los trabajadores a
la calle. Entonces sí que se podría hablar de crisis.
--¿Entonces...?
--Eso, psicosis es lo que veo de momento...
Y a la tercera, la vencida: de crisis, nada, monada. Psicosis es lo
que hay. Y la gente, que anda como loca vaciando las tiendas y los grandes almacenes
de la ciudad. Por si en un futuro no lejano vienen las cosas mal
dadas. Y hay que quedarse a dos velas, apretándose más el cinturón. Pues ésto es lo que se cuece en Badajoz y alrededores a comienzos del año del Señor de 2008, cuando han dado
comienzo sus afamadas Rebajas de enero.