A pesar del frío reinante y de la humedad que nos come por los pies (la
niebla), el ajetreo y el nerviosismo parecen haberse apoderado de la
ciudad, con las enésimas compras y los preparativos del Fin de Año. Hoy
es el día más largo del año en Badajoz. Y serán incontables los
ciudadanos, especialmente los más jóvenes, que se apalancarán en las
barras y terrazas de nuestros bares y cafeterías hasta bien entrada la
tarde-noche. Hay que despedirse, en amor y compaña de amigos y amigas,
del Año Viejo. Hay que alargar todo lo que se pueda las horas del
aperitivo. Mientras los petardos y las bombas resuenan en calles y
plazas como fondo festivo. Y, echado el cierre, la gente que se va a
sus casas para dar buena cuenta de la última gran cena del año. Con el
ritual de costumbre de las 12 uvas a través de las teles, el brindis
con cava y los millones de llamadas telefónicas y sms a familiares,
amigos y conocidos. Que, después, sobre las 01 horas, se inicia la gran
noche de farra y alegría hasta bien entrado el nuevo día, 1 de enero
ya. Con los mozos, casi de etiqueta y las mozas, despampanantes, como
de película de las caras, luciendo todos en sus adentros prendas
íntimas de color rojo chillón. Que llenarán incontables locales, tanto
de la ciudad, como del extrarradio, con fiestas, cotillones y cachondeo
generalizado hasta que el cuerpo aguante.
Aunque los habrá --cada año van en aumento-- quienes, sobre las 23
horas, se apunten a despedir el año en la plaza de España, con las
campanadas a cargo del todoterrenal Emilio G. Barroso, a las que
seguirá un fiestorro de no te menees --Disco Móvil Show lo llaman-- con
5 horas de guatequeo por todo lo alto. Eso sí, convenientemente
abrigados y con algunos atuendos navideños encima, hay que llevarse las
provisiones reglamentarias --cava, sidra, vasos y copas, turrones,
polvorones, mazapanes y lo que haga falta--, que por las uvas no hay
que preocuparse, que las regalan los de la AECAB, la Asociación de
Empresarios del Casco Antiguo de Badajoz, que siempre están al quite.
¡Feliz Nochevieja y entrada de Año a todos! ¡Y ojito con la conducción cuando regresemos a casa, colegas!