En Badajoz, por Navidad, las vistas nocturnas que ofrecen sus calles y plazas principales son de impresión. Cuando hay que ir de compras, de visita, de paseo, de cena o de copas con los amigos. Y es que la
iluminación extraordinaria de este año, con la inclusión de nuevos
motivos, filigranas y arabescos, está siendo la sensación de propios y
extraños. Por lo que es muy grato pasear en las frías noches pacenses --convenientemente abrigados, eso sí--
por la céntrica plaza de España y calles circundantes, con edificios,
calles, árboles y balcones iluminados que da gloria.
Además de la fachada del Palacio Municipal, que está de dulce, aparecen
iluminados artísticamente los naranjos de la
plaza de España, los abetos de Minayo y Reyes Católicos (junto a Puerta
de Palmas), así como las
palmeras del paseo de San Francisco y de la avenida de Huelva. Además
de la plaza de San Andrés, Puerta Pilar y otras grandes avenidas en las
barriadas de Santa Marina, San Roque y San Fernando y Santa Isabel (La
Estación).
No es de extrañar, pues, que la iluminación en el Casco histórico y centro moderno de la ciudad, atraiga a tantos vecinos y forasteros. Y muchos de ellos, con su cámara en ristre, que no quieren perderse algunas de las hermosas vistas que ofrece Badajoz entre luminarias.