El pasado 11 presentaba Paco Morán Cruz, conocido pintor local,
dieciocho de sus paisajes en la Sala de usos culturales del Gran Casino
de Badajoz. Cuadros que forman parte de la colección titulada
"Extremadura esencial". Y allí que nos dimos cita casi un centenar de
personas, entre un montón de amigos y admiradoras, pintores, escritores y otros artistas de estos
pagos, además de representantes del Ayuntamiento, la Diputación y la
Asamblea de Extremadura. Entre los que cito a Consuelo Rodríguez,
concejala de Cultura, Paco Muñoz, por la Diputación, Antonio Ávila, de Medio Ambiente, la
diputada Cristina Herrera y el exconcejal Alejandro R. del Molino,
entre otros. Sin que faltara Yoli, la media naranja de Paco, cámara en
ristre. Y, entre la gente guapa, la famosísima Rosa Morena, la cantaora
nacida en Badajoz y consagrada hace algunas décadas, ya retirada, pero
que conserva intacta su atractiva belleza.
Presentó el acto el serio
y circunspecto José Antonio Carretero, baranda cultural del Gran
Casino, que aprovecharía para recordar a la selecta concurrencia que se
cumplían con esta Exposición 30 meses ininterrumpidos de actividad, dos
años y medio, vamos, habiendo pasado por esta Sala 56 artistas de la
más diversa procedencia, además de Badajoz, de Cáceres, Sevilla,
Murcia, Valencia, Madrid, La Coruña y el Portugal cercano. Que dieron
buen juego: 24 exposiciones individuales y 4 colectivas. Calculándose
"más de 100.000 personas que han recreado su espíritu solazándose con
las obras expuestas". Carretero dixit.
Sala muy demandada, por cierto, pues, según sus propias palabras,
"tenemos cubierto al completo los años 2.008 y 2.009". ¿Será posible?
A
continuación intervinieron dos damas, que presentarían al autor y su
obra. Primero fue la conocida locutora de RNE, María José Hernández
García, y, después, la experta y conservadora del Museo de Bellas
Artes, Lourdes
Román Aragón, que dijeron cosas amables y rebonitas del tal Morán,
quien, por cierto, iba ataviado con la típica capa española. Y digo yo:
¿qué gancho tendrá este Morán, que les dará, que acuden dos madamas de
buen ver a presentarle? No como otros, que tiran de académicos y
personas aburridas y con barba.
Después
intervendría el susodicho que, visto lo visto, ya con todo el pescado vendido, dio
las gracias en media docena de ocasiones, por lo menos. Y tuvo un detallazo que le
honraría: entregó un ramo de flores a Yoli, su joven esposa.
El beso y
el abrazo fue inmortalizado por las cámaras de los asistentes, en
especial por la del popular Juan Carlos Vidarte, y los aplausos
arreciaron
EL GUATEQUE
Después, la gente se dedicó a
visitar atentamente la Exposición y a formar corrillos, con el tal Morán más contento que unas castañuelas. Y los 18
monotipos, monotemáticos --el campo extremeño, desnudo, esquemático,
sin la presencia humana-- me parecieron que se trataba de un sólo
cuadro. Con 18 vistas, donde aparecían encinas, vallados, sembrados,
piedras y mojones, cercas y rastrojos, caminos y porteras... Muy en la
línea del gran Godofredo Ortega Muñoz, uno de sus maestros preferidos
Y hablando de la cotización moraniana, los precios de los cuadros oscilaban esta vez entre los 1.200 y los 1.500 machacantes.
Al
final fue servido un cóctel, con pinchos de diseño de Javier Correa, el
nuevo jefazo de cocina del restaurante, sirviéndose un vino nuevo por
estos pagos, un tinto Finca la Estacada, añada 2004, un vinodelatierradecastilla de Tarancón (Cuenca), uvas tempranillo, cabernet, merlot, syrah y mazuelo, con 18 meses en barrica.
El
buen ambiente marcaría la velada, en tanto de los televisores cercanos
llegaban los gritos eufóricos por los goles del Madrid al Lazio
italiano, en su partido de la Champions.
Para finalizar, decir que la Exposición estará abierta hasta el 28 de este mismo mes, día de los Santos Inocentes.