En pleno otoño, los cambios climáticos propios de la estación llevan
aparejados otros cambios en el trabajo cotidiano, en el vestir y en
el comer. Y en cuanto a la cuchipanda mañanera, el desayuno, hay una
propuesta que tengo que haceros. Sencilla, económica y fácil de
preparar para todo el mundo, incluidos los más torpallos del lugar.
Y se trata de las tostadas del desayuno. Pero de unas tostadas marca de la Casa Monterini:
Tostadas al estilo del Avisador
Ingredientes
Pan de pueblo o de barriada, semiduro (de 2-3 días)
Mantequilla
Caldillo extremeño, zurrapa de lomo, etc
Lascas de jamón ibérico extremeño (opcional)
Mermelada
Preparación
Se cortan las rebanadas de pan (y cuidado con no quedarse algún dedo por medio)
Se
tuestan en la tostadora (atentos al tiempo, no se os vayan a churruscar
o quemar, con lo latoso que es tener la casa llenita de humos y los
bomberos rompiendo las puertas a hachazos)
Se les unta la mantequilla o el caldillo (aprovechando que están calentitas)
Se sirven en un plato junto a la taza de café con leche
Dejamos unas cuantas sin untar, que se aprovecharán para que os metáis un par de viajes con unas lascas de jamón y la mermelada
Consejos
Como
seguro vais a poner perdidita la mesa de la cocina y el suelo de la cocina de
miguitas de pan, es aconsejable tener a mano un paño húmedo de cocina
o, en su caso, la fregona y el cubo. Y la ventana abierta, por si se
queman las rebanadas de pan. También, indispensable el botiquín de primeros auxilios --por lo de los cortes accidentales-- y el móvil, para
llamar al 080, número de los Bomberos, por si las cosas se ponen feas y
sale ardiendo el bloque de viviendas.
Que no hay nada como estar organizados y prever todas las contingencias. ¿O no?