Hoy,
28 de octubre, es la fiesta católica de los Santos Simón y Judas,
dos de los apóstoles de Jesús de Nazaret. Y en Badajoz, serán legión
los pacenses y forasteros, especialmente de la comarca y portugueses de
la Raya, que se acerquen
esta tarde a la histórica iglesia de San Andrés, en la plaza de
Cervantes, la de
la estatua de Zurbarán y el empedrado al estilo lusitano, en el corazón
del viejo Badajoz. Y de toda clase de edad, sexo, condición y
procedencia. Para honrar a
San Judas Tadeo, patrono de los imposibles, especialmente en asuntos de
la salud,
el dinero y el amor. Al menos, eso dice el pueblo llano. Muchos de
ellos, llevando ramos de flores --especialmente, claveles--, cirios
votivos y plaquitas de agradecimiento. Ex-votos o promesas que la gente
coloca en el altar del Santo, en agradecimiento por algún bien
conseguido. También en este día serán incontables los fieles que se
provean de estampas y novenas del Santo, para repartirlas luego entre
familiares, amigos y, si es menester, entre los enfermos
hospitalizados. Que las
pondrán a la cabecera de sus lechos para conseguir la pronta sanación
de sus males.
Devoción arrolladora la de San Judas en Badajoz, iniciada en esta iglesia el año 1984 por la
familia de doña Soledad Bodes Conejo, ya fallecida, que, a la sazón,
regentaba una carnicería en una de las calles cercanas a San Andrés. Y
basada en la que, también desbordante, tenía lugar por esos años en la
parroquia madrileña de San Ginés.
Esta tarde-noche, la plaza de Cervantes se pondrá de bote en bote y lo
mejor es dejar el coche en casa o aparcado lejos de la iglesia, por
ejemplo, en la Ronda del Pilar.