De un tiempo a esta parte están proliferando en la ciudad los
restaurantes de comida rápida y exótica.Y para todos los gustos y
bolsillos, con comida china, italiana, turca, argentina, japonesa,
portuguesa y de fusión, además de la tradicional o casera, faltaría
plus. Que se encargan de mandártela a casa a través del motorista de
turno llamando a un teléfono de contacto. Pero ahora los restaurantes
se están agrupando --ya se sabe eso de que la unión hace la fuerza-- y
montando empresas de servicios, como Suprisa, que quiere hacer realidad
su eslogan: "Los mejores restaurantes, en su casa". Y funciona el
invento durante todos los días del año, sean laborables o festivos. A
mediodía, entre las 13 y las 16 horas, y por la noche, entre las 20 y
las 24 horas. Y a través del teléfono de Suprisa --que el nombre lo
dice todo-- puede cualquiera pedir raciones y platos de restaurantes y
mesones como Maccheroni, Fussion, El Caporal, Tanuki San, Pizza Pope,
Don Vitto, La Posada, La Pulpería de María, El Puchero del Abuelo,
Pikando Billete y La Portuguesa. Establecimientos pacenses que se han
adherido, por el momento, a Suprisa.
Con este motivo, andan repartiendo trípticos informativos por los
buzones de la ciudad, con indicación detallada de restaurantes, cartas de
comidas y precios, bebidas, etc., etc. Y con unas indicaciones en letra
chiquinina que hay que tener siempre en cuenta. Veamos:
* Pedido mínimo, 10 machacantes
* Tasa de transporte para un restaurante, 2 €
* Tasa de transporte para dos restaurantes, 3 €
* Tasa por entrega complementaria de otros productos fuera de la carta (leche, periódicos, preservativos, etc.), 1 €
* Tasa por entrega complementaria de tabaco, 0,50 €
Y como forma de pago, en metálico, pero teniendo en cuenta que los
repartidores no llevarán cambio de billete a partir de los 50 €, y
tarjetas visa.
El teléfono de pedidos es el 924, tal y tal. Tienen su web y todo, y se accede pulsando www.suprisa.com.
Y aquellos hosteleros del ramo o currantes sin porvenir que quieran
sumarse al proyecto, no tienen más que llamar al teléfono 699, tal y
tal o mandar un correo electrónico a info@suprisa.com. "Y cuéntanos", te dicen al final.
MALA PATA
Y, como remate de los tomates, decir que el abajo firmante no conoce a
ningún empresario ni gerente de estos once locales, ni trabaja allí
algún primo o sobrino suyo. Que ya es mala pata, por cierto.