10 de Octubre, 2007
Leonardo, otro loco a lo divino
Esa cara la conozco yo. Fue lo que me dije cuando vi su foto en la portada de Iglesia en Camino,
el semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, esta semana. Y
claro que la conocía. De los años que ese cura extremeño estuvo de
vicario parroquial en San José, en mi barrio. Y es que la noticia
estaba en que mi amigo y recordado Leonardo Terrazas se iba de
misionero a Perú, concretamente, a Sorochuco, provincia de Celendín, en
la diócesis de Cajamarca. Pueblo que cuenta con unos 4.000 habitantes y
se encuentra emplazado a unos 2.800 metros de altura. Un curina de
Hornachos, de 44 tacos, uno menos en Canarias, un tipo legal, con cara
de niño bueno, de una espiritualidad desbordante, que en los cinco años
que pasó en Badajoz se llevaba de calle a los jóvenes. Un cura rural,
como párroco o vicario en pueblos como Calera de León, Usagre y Higuera
de Llerena, entre otros. Que recalaría en la parroquia pacense de San
José a finales de la década de los 90.
Pues que, en plena madurez,
ha decidido tirar por la calle del medio y dejar a los suyos, a su
familia, a sus amigos, a sus parroquianos extremeños, a su propia
cultura, en suma, y se ha ido a compartir vida, esperanzas e ilusiones
con los más débiles y los más necesitados de algunas comarcas atrasadas
del Perú. Dejando atrás todas las comodidades y ventajas de vivir en un
país moderno como España. Que él bien sabe que "la mies es mucha y los
operarios, pocos". Siguiendo el consejo de Jesús de Nazaret, el
Maestro, de "id por todo el mundo y proclamad la Buena Noticia a toda
criatura", el Evangelio. Proclamación que va unida, indisolublemente,
al trabajo sin desmayo en los muchos proyectos sociales que la Iglesia
emeritense-pacense tiene en esas tierras, en los campos de la
educación, el trabajo y la promoción social. Y, por eso, a finales
de septiembre, en el curso de una sencilla y emocionante ceremonia
celebrada en la Catedral de Badajoz, el cura Leonardo, rodeado de
muchos de los suyos, entre compañeros, amigos y familiares, recibía del
arzobispo, Santiago García Aracil, el espaldarazo evangélico y la cruz de
misionero, fundiéndose en un fraternal abrazo. Al que nos unimos desde
aquí el abajo firmante y la patronal, deseándole que su trabajo con los
desheredados del Perú fructifique.
Leonardo, otro loco a lo divino. Que Dios te bendiga.
|
El camión de RETO
Todos los días es posible ver por las calles de Badajoz el camión de
RETO, esa asociación ejemplar que reeduca a jóvenes toxicómanos, para
reinsertarlos de nuevo en la sociedad. Y es que, incansables, sus mozos van de
casa en casa recogiendo los muebles ya pasados de moda, los
electrodomésticos cascados, así como todo aquello que no es útil en el
hogar y hay que cambiarlo por otras novedades. Y si les llamas a los
teléfonos 924.273818 ó 924.140374, acuden presto, bien al día siguiente
o al otro, depende del trabajo que tengan. Y son tres mozarrones, tipo armario, los
que se encargan de todo, uno es el conductor y los otros, sus
ayudantes. Y en un periquete, siempre con finos modales, educadísimos y tal, te
"limpian" el hogar de muebles y cacharros viejos o inservibles. Que, después,
convenientemente tratados y restaurados, los pondrán a disposición de
compradores de segunda mano, sacándose unas perras que les vienen de
puta madre, en esa labor tan ingrata pero admirable, como es la de recuperar para la sociedad a
los drogodependientes.
El camión, de color azul, lleva el emblema, el nombre y su grito de
guerra: "Asociación RETO a la esperanza. No a la droga". Así como una
leyenda que dice: "Centros de rehabilitación gratuita. Declarada de
utilidad pública". Junto con los teléfonos, ya citados, viene la dirección
de correo electrónico, que en RETO también están al loro en Internet: badajoz@asociacionreto.org.
Así que ya lo sabéis, colegas. Si queréis colaborar en una tarea tan
solidaria como es la de recuperar a jóvenes drogadictos, sabiendo
que en las casas tenemos muebles y artilugios del año de la pera y había
que cambiarlos de una puñetera vez, dadle un toque a los de RETO, que
lo agradecerán.
|
El timo de la medium
Si tenía que ocurrir. Mira que me lo estaba oliendo, con tantos
anuncios de magos y hechiceras por estos andurriales, ofreciendo sus
"servicios". Y es que en este pueblo todavía hay un montón de gente
crédula que se traga todo lo que le dicen. Como eso de mirar al cielo,
que pasa un burro volando. Y van y miran. Y se creen a pies juntillas
lo que dicen supuestos magos, hechiceros, vedoras y curalotodos. Y les
engañan como a chinos, pero sacándoles los cuartos por medio. Y eso es
lo que ha pasado hace un par de días en Badajoz y en mi barrio. Ainda mais,
en mi propia calle, que tiene delito. Y, como para tirar de la cadena, que
ha salido con todo lujerío de detalles en los periódicos, en las teles
y en Internet.
Y es que a una señora de la vecindad una medium brasileña le ha
"limpiado" 53.500 machacantes --unos 9 millones de las antiguas
pesetas--, más un montón de joyas, por hacerse caso de la sujeta. Una
que se anunciaba en prensa y pasquines como "la solución a todo tipo de
males". Y va la pánfila de la vecina y acude. Y le dice la fulana, a quien ayudaba una acólita, que
dejara en la "consulta" el dinero y las joyas un par de días, que tienen
que "limpiarlos" de "maldiciones", que estaban llenos de "impurezas" y
"guarrerías". Y que fuera al tercer día. Con que la tonta del bote de
la película hizo lo que le dijeron y acudió a retirar su dinero y sus
joyas, ya "sanados". Pero resulta que, al llegar, las pájaras de la bruja y su ayudante, junto con el dinero, habían volado. Y, según cuentan, que han visto a un par de
lagartonas, con el bolso repleto, coger el Transiberiano, camino de la
Coinchinchina. Como para echarles un galgo. El timo de la medium lo llaman. Pues le está bien
empleado a la paisana, por tonta del haba. Que hay que espabilarse,
tía, que estamos en el siglo XXI, no en la Edad Media. Y es que con
estos historias somos el hazmerreir del mundo mundial. ¿O no?
|
Qué significa ser pobre
--Papá, ¿qué significa ser pobre? Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Y pasó tres días y dos noches en su vivienda campestre. Después de recogerlo, en el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo: --¿Qué te pareció la experiencia? --Buena --contestó el hijo, con la mirada fija en la distancia. --Y... ¿qué aprendiste, hijo mío? --insistió el padre. El hijo contestó: --Uno, que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro. Dos, que nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos. Tres, que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín..., mientras que ellos se alumbran con las estrellas, la luna y velas sobre la mesa. Cuatro, que nuestro patio llega hasta la cerca y el de ellos llega al horizonte. Cinco, que nosotros compramos nuestra comida..., ellos siembran y cosechan la suya. Seis, que nosotros oímos CD's... Ellos escuchan una perpetua sinfonía de golondrinas, periquitos, ranas, sapos, chicharras y otros animalitos..., todo ésto a veces dominado por el sonoro canto de un vecino que trabaja sus huertas. Siete, que nosotros cocinamos en la cocina eléctrica... Ellos, todo lo que comen tiene ese sabor del fogón de leña. Ocho, que para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas... Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos. Nueve, que nosotros vivimos conectados al móvil, al ordenador, a Internet, al televisor... Ellos, en cambio, están "conectados" a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.
El padre quedó impactado por la profundidad del razonamiento de su hijo, y el muchacho terminó: --¡Gracias, papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!
Manuel Magallanes Miranda m.magallanes@telefonica.net
|
Poetas Extremeños en Guareña
Con motivo de la I Feria del Libro que se celebrará
del 12 al 14 de octubre en la ciudad natal de Luis Chamizo, padre del
"castúo", la Asociación Estudio y Divulgación del Patrimonio
Lingüístico Extremeño (APLEX) presentará el recital Poetas Extremeños en Guareña,
con guión de Rosa Lencero y la intervención de los poetas y escritores
Javier Feijóo, José Carlos Risco Chamizo, la propia Rosa Lencero y
Antonio Viudas Camarasa. El acto tendrá lugar en la Casa de la Cultura de Guareña el 13 de este mes y a partir de las 22 horas. Se ruega puntualidad. Para mayor información, podéis consultar las páginas www.aplexextremadura.com y http://castuamente.blogspot.com.
|
|
El Blog
Alojado en
|