Yo no voy a poner en duda el amor y la amistad
de los “Amigos de Badajoz” por Badajoz, pero hay amores que matan. Probablemente
también hay mucho amor en muchos casos de maltrato y de celos, y a mi eso no me
justifica determinadas actuaciones. Hay muchas personas que quieren y trabajan por
Badajoz, sin llevar la etiqueta y tienen el mismo derecho de hacer el Badajoz de
todos y del futuro. El Badajoz del futuro se hace con la participación de
muchos puntos de vista y no con las imposiciones de cómo se tiene que
manifestar la amistad.
Recomiendo los dos artículos que hoy
tratan el tema en El Periódico de Extremadura y en el Hoy. Creo que hay que
gestionar el presente y no querer volver a la situación de hace 10 años. Una
buena compensación a lo hecho sería negociar una rápida y cuantiosa intervención
en La Alcazaba para su puesta en valor. O bien, el coste del derribo y
construcción de nuevo de la facultad emplearlo en rehabilitar el patrimonio de
la ciudad y no en tirarlo de esta manera.
Antonio García Salas
agarcia@itae.es