Como todos los años por estas fechas, comienzos de septiembre, la frase
más en boga entre los extremeñitos de a pie es "¡De este año no pasa!".
Y se trata de poner en práctica alguno de los buenos deseos que, de
cara al curso que empieza, tenemos en la cabeza. Deseos que, año tras
año, nos proponemos muy seriamente pero que se van diluyendo según pasa
el tiempo. Y al final todo queda en agua de borrajas. Y es que semos asina,
nos cansamos en seguida de lo que cuesta algún esfuerzo. Que lo
queremos todo hecho, vamos. Que nos den la sopa boba, nos'ha jodío. Así que, por si se anima el personal de
nuevo, aquí va un decálogo de los deseos más corrientes de los últimos
años, a ver si alguno cuaja por fin:
1. Aprender inglés de una puñetera vez.
2. Terminar de leer El Quijote, que todavía andamos perdidos por la 1ª parte.
3. Perder esos michelines de más que hemos traído de las vacaciones, con tanto autohomenaje de cerveza, gambones y pescaíto frito.
4. Aprender a pintar al óleo por correspondencia de una santa vez.
5. Ordenar la biblioteca doméstica, que más parece un almacén de libros.
6.
Completar de una vez por todas alguna colección de fascículos, libros o chirimbolos varios que empecéis ahora en septiembre.
7. Sacar a pasear o llevar al cine y al teatro a la parienta o al maromo, que los sacáis bien poco y se cabrean con razón.
8.
Aprobar las oposiciones a la Junta de una santa vez, dejándoos de
recomendaciones y apalancando los codos como Dios manda, que no dáis un
palo al agua.
9. Hacerse "liberado" sindical de una puñetera vez, para cascar todo lo que queráis sobre liberté, igualité et fraternité y que trabajen los otros, los de siempre.
10.
Terminar, que ya es hora, Teodora, ese libro de vuestra vida que venís
escribiendo desde los tiempos del cuplé, que va por las 2.000 páginas y
no sabéis cómo rematarlo, que andáis perdiditos con tantos personajes,
lugares, épocas y estilos.
Para empezar no está mal, ¿no?