En el último DOE extremeño, el correspondiente al pasado día 14, viene
una resolución de la Consejería de Educación en la que se premia a
distintos estudiantes extremeños de 2º de ESO por escribir sin falta de
ortografía alguna. Que los alumnos premiados del II Concurso regional de Ortografía, junto con sus centros de procedencia, fueron éstos:
1º Premio, dotado con 600 euros.
Alumno: Carlos Cobos Rábano.
Centro: I.E.S. “Pérez Comendador” de Plasencia.
2º, dotado con 500 euros.
Alumno: Antonio González Martín.
Centro: I.E.S.O. “Sierra de la Mesta” de Santa Amalia.
3º, dotado con 400 euros.
Alumna: María Rivadeneyra Salas.
Centro: I.E.S. “Suárez de Figueroa” de Zafra.
4º, dotado con 300 euros.
Alumno: Antonio Francisco Domínguez González.
Centro: I.E.S. “Alba Plata” de Fuente de Cantos.
5º, dotado con 200 euros.
Alumna: Alba Palmerín Donoso.
Centro: I.E.S. “Pedro de Valdivia” de Villanueva de la Serena.
Pues
vaya mi enhorabuena a Carlos, Antonio, María, Antonio Francisco y Alba.
Que han demostrado manejar su Lengua escrita sin mancha ortográfica
alguna. Que ya es difícil hoy día, con tanto movilata y lenguaje SMS. Así que vengan esos cinco, colegas.
UN PAR DE TOQUES
Pero, como siempre hay un pero que valga, tengo que
dar un toque a mi consejera favorita de Educación, la guapina de cara
Eva María Pérez López. Y el motivo está claro: da dinero constante y
sonante a nuestros estudiantes por aprender y saber más. De 200 a 600
machacantes. Un pastón. A nuestros estudiantes, cuya obligación es,
precisamente, la de estudiar, no hay que darles nada, monada. Ni un
puto euro. Sí, por el contrario, estimularles con lotes de libros
extremeños, portátiles, viajes culturales por Extremadura y cosas así.
Dinero, nunca. Porque, a este paso, tendremos que pagarles para que
vayan a las Escuelas y a los Institutos, nos'ha jodío. Y, si no, al
tiempo.
Y, ya puestos, otro toque a los directores y profesores de Lengua
Española de los Centros de ESO e Institutos de Badajoz capital, y es que no aparece
ninguno de sus alumnos en la lista de beneficiados. ¿Qué pasa, colegas?
Pues mucho pasotismo es lo que veo, tanto en unos como en otros.