¡Gran noticia en Gatolandia! Que dicen los expertos en bichos que los
gatos domésticos proceden de Oriente Próximo. Como los Reyes Magos. Y
que los mininos vienen acompañándonos desde hace unos 10.000 añitos,
uno arriba, uno abajo. De cuando nuestros lejanos antepasados se
hicieron agricultores y comenzaron a doblar el espinazo, que hasta
entonces no daban un palo al agua. Así que nuestros gatos ya tienen
pedigrí, que son uno de los animales de compañía preferidos del hombre.
Y, algunos de ellos, personajes muy conocidos del mundo de la
Literatura y el cómic. Como el Gato con botas (de Perrault), Tom (y su
inseparable Jerry), Don Gato y su pandilla (los más golfos del barrio),
Garfield (¿qué comemos hoy?), Silvestre (y el canario), Los Aristogatos
(Disney) y el inefable Snowball Simpson, tan rarito como su dueño.
LOS OKUPAS DE SAN JOSÉ
Eso,
los populares, que con el resto no se tienen tantos miramientos y
cortesías, cuando no se les echa a la puta calle, formando colonias de
gatos asilvestrados. Y a buscarse la vida, que tienen siete, nos'ha jodío.
Pues
aquí hay un problema, Houston. A ver cómo se lo digo a la colonia de
gatos urbanos de San José, que viven en los bajos del gran edificio
parroquial. Que sus ancestros vinieron de Oriente, lo mismo que Sus
Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar. Que allí mis gatos josefinos
viven de puta madre, pues vienen todos los días un par de madamas a
traerles comida variada y el agua. Me parece que a mis gatos okupas les
da igual eso de venir de Oriente. Que lo que les importa es de donde
les vendrá la sopa boba, ya sea de Septentrión o Meridión, de Oriente o
Poniente. El caso es llenar la andorga todos los días, que la vida está
muy cara por esos andurriales de Badajoz, y, aquí, en San José, los
tres curas, Carlos, Demetrio y Paco, y el otro Paco, el manijero, los
tratan como si fueran de la familia.