El pasado 27 de junio se cumplieron 50 años de la salida del primer Seat-600
de las instalaciones de Seat en la Zona Franca de Barcelona. El coche
más emblemático de la España del desarrollo y el turismo de las suecas
de finales de los 50 y década de los 60. Coche que costaba unas 65.000
pesetas de las de antes --más otras 6.500 del Impuesto de lujo--, con
motorcito trasero de 29 CV, una cilindrada de 767 centímetros cúbicos,
600 kilos de peso --de ahí su nombre-- y que alcanzaba la friolera de
los 95 kilómetros por hora, aunque el cuentakilómetros marcase 110 de
máxima. Y todo esto con un consumo de 8 litros a los 100 kilómetros, que se dice pronto.
Unas
cifras que pusieron sobre ruedas a media España y, como muchos dicen,
un coche que impulsó la autonomía de movimientos de sus clases
trabajadoras y medias, además de disparar la natalidad (el llamado baby-boom) en aquellos años, precisamente
los de mayor natalidad durante la época del franquismo.
Pese
a que el coche no era barato --el precio del primero coche, al cambio,
sería ahora de casi 3 millones de pelas, unos 17.900 euros de vellón--,
Seat se vio desbordada de pedidos desde el mismo día que se puso a la
venta, llegando a haber hasta listas de espera de meses para hacerse
con un “seína”. Superando los 3 años, en muchas ocasiones, los plazos
de espera para hacerse con uno de estos coches, objetos del deseo.
Inolvidable
estampa la de las familias numerosas españolas, metidas en uno de esos
legendarios "seínas", cargados hasta las trancas, camino de las playas
mediterráneas, atlánticas o cantábricas al llegar el verano. Con la
baca atestada con la inevitable sombrilla, la mesa de camping y media
docena de sillas plegables, la maleta de madera, los flotadores, la
jaula con el canario, la garrafa de vino y el botijo. Inenarrable,
colegas
Todavía existe hoy una flota de 4.000 "seínas" repartidos
por todo el país, conservados como reliquias, pero perfectamente
"tuneados" por sus propietarios, llegando incluso a cotizarse algunos
de ellos en el mercado de coleccionistas a 3.000 machacantes, por lo
menos.
ADELANTE, HOMBRE DEL SEISCIENTOS
Según recuerdan los pijotécnicos de la DGT, el 3 de agosto de 1973 cesó
la producción del Seat 600, con cerca de 800.000 unidades vendidas.
Lo
que ha hecho el "seína" por este país, por varias generaciones de
españolitos, no tiene precio. Como que se podría escribir una
biblioteca con los millones de anécdotas protagonizadas por el famoso
utilitario, sus conductores y acompañantes. Por eso, termino recordando
la canción que se hizo popular en la época, con "el hombre del
Seiscientos" de protagonista:
No importa que te llamen
dominguero,
airados, los taxistas, al pasar.
Mañana es fiesta y no recuperable,
ha de lucir un sol primaveral.
San Marcus Wuelbis en la televisión,
milagroso un infarto curará.
Atentos al pronóstico del tiempo,
aguaceros, chubasco,
temporal.
Adelante, hombre del Seiscientos,
la carretera nacional es tuya.
(bis)
Ya se levanta el héroe del domingo,
ya ruge su caballo de metal,
ya se cala la gorra y acelera,
la ciudad queda atrás.
Unas gotas de lluvia en la comida,
no te preocupes, pronto escampará.
Concha, coge a los niños, que parece
que la cosa va a más.
Adelante, hombre del Seiscientos,
la carretera nacional es tuya.
(bis)
El héroe del domingo, cabizbajo,
agarrota su pie contra el pedal.
La lenta procesión camina al negro pozo
de la gran ciudad.
Mañana es lunes, la semana empieza,
fatigado el caballo de metal.
Doña Concha comienza a
bostezar.
triste figura porta el caballero.
Ahora no corras, Pepe, ten cuidado,
ese loco que viene por detrás.
Hay que parar porque la niña tiene
irresistibles ganas de bajar.
Adelante, hombre del Seiscientos,
la carretera nacional es tuya.
(bis)