En medio de la consternación general y el dolor de sus familiares,
amigos y convecinos, han sido enterrados con honores militares los seis
cascos azules españoles muertos el pasado 24 en un atentado terrorista
al sur del Líbano. Tres colombianos y tres españoles. Y uno de ellos,
Jonathan Galea García, jovencísimo paracaidista --18 años sólo--,
madrileño, aunque de ascendencia extremeña, que fue inhumado en el
pueblo de sus padres, Fuente del Arco. Según cuentan sus familiares,
Joni --que así le llamaban-- murió como un héroe, haciendo lo que le
gustaba: servir a su Patria en misión de paz en las fronteras entre dos
países conflictivos, Líbano e Israel.
Vaya en su honor las primeras estrofas del himno de los paracas españoles:
Ya truena en los albores...
el toque del clarín
y en mil pechos se enciende
la luz del frenesí.
Ya ruge en los halcones...
sus ansias de volar
y mil sedas al viento
jalonan su pasar.
¡En marcha!..., paracaidista,
que tienes hambre de Gloria,
¡tu temple!..., arrojo y vista
preludian fe en las victorias.
Jonathan Galea García..., ¡caballero paracaidista español!