¡Lo que nos faltaba, una sirena por estos andurriales de secano! Y eso
que Badajoz no es puerto de mar, aunque todo se andará. Pero sí tenemos
embarcadero y playa en el Guadiana, pero de tres al cuarto y sin usarse apenas. Y es que la sirenita de marras no ha aparecido en el río, como
hubiera sido lo suyo, sino en... ¡la plaza de Conquistadores!, junto a
El Corte Inglés. Antiguo lejío de los chinatos --alcalde Gabriel
Montesinos dixit--, otrora
asentamiento del histórico cuartel de Menacho, sede del mítico
Regimiento de Infantería Castilla 16, de grata memoria en estas tierras. Pero el
caso es que no se trata de la famosa sirena de La Caidita, la murga pacense vencedora del último concurso del Carnaval, que anda reivindicando por la cara un mar para Badajoz, ahora que estamos en plena campaña electoral, y, por pedir, que no quede. Que la sirena en
cuestión es una impresionante moza que responde por Bar Rafaeli,
luciendo palmito en traje de baño, recostada en la playa de una isla
paradisíaca, que aparece en un enorme cartel de la fachada que da a la
plaza, con este letrero: "Un sueño de verano". Una supermodelo israelí
de sólo 22 añitos, ex de Leonardo di Caprio y con estas medidas:
87-61-90. Y que está de toma pan y moja la tía. Como que ya tenemos
noticias de que algunos jubilatas, cegañutos y cortos de
vista de este pueblo que se han descalabrado en las escaleras de la plaza,
por quedarse mirando fijamente a la sirena de marras al pasear por el lugar. Y las tortículis agudas parece que están llenando de afectados
las Urgencias de los hospitales de la ciudad.
Pues estas son las
cosas de Isidoro Álvarez, el baranda de El Corte Inglés, que aquí las
sigue a pies juntillas un tal Eduardo Arroyo, su todoterrenal delegado
en Badajoz. Por lo menos podían poner un anuncio por bajo del cartel de
la Rafaeli diciendo "Cuidado con los escalones, no se rompan la
crisma". ¿Es o no es?