De puente a puente, ahora toca el del 1 de mayo. Segunda desbandada
general del año. Con más de ocho millones de desplazamientos por esta
piel de toro todavía llamada España, que se dice pronto. Con la gente
lanzándose como poseída por tierra, mar y aire en busca de la
tranquilidad y el sosiego. Junto a la playa, en el interior, fuera de
España, en esos paraísos que te venden las agencias y... los bancos.
Que nada hay como pedir un préstamo para estas fruslerías. Que la gente
prefiere ganar menos a tener más tiempo de ocio y disfrutarlo. Eso
dicen, pero de boquilla, que en la barra del bar te dicen que quieren
ganar más y trabajar menos, nos'ha jodío.
Y en el medio ha quedado
colgada la fiesta del Trabajo, con mani incluída. Que van sólo los de
siempre, que los demás se han largado con viento fresco. Y que vuelven
al tajo el 2, aunque en los Madriles es el 3, con fiestorro
reglamentario el 2 de mayo, comienzo de la guerra contra los franchutes
de Napoleón hace dos siglos.
Esperemos que no se repitan las
trágicas estadísticas de puentes y vacaciones pasadas. Y es que vamos
como locos. Y es que las carreteras también necesitan una puesta a
punto. Pero en la Degeté de Pere Navarro se callan como putas y le
pasan la pelota al Ministerio de Fomento.
No obstante, para estar al loro de cualquier contingencia, estado de las carreteras, tiempo, etc. es bueno consultar su página: www.dgt.es. A todos y a todas, buen viaje y feliz puente.