Mi amiga, la incansable y todoterrenal Mari Carmen Yuste de la Osa, presidenta de la Hermandad del Rocío de Badajoz, me manda una amable invitación para el solemne triduo que, en honor de Ntra. Sra. del Rocío, se celebrará del 26 al 28 de los corrientes en la parroquia pacense de Santa María la Real (San Agustín), dando comiebnzo a las 20 horas. El día 28, además, tendrá lugar la Imposición de medallas a los nuevos hermanos y el Pregón rociero para la romería de 2007, que estará a cargo de Zita Soler Reyes, rociera de pro y una de personas más carismáticas en los inicios de esta joven Hermandad, allá por mayo de 1992. Para la intrahistoria local, recordemos que la corporación pacense sería admitida meses más tarde como filial de la matriz de Almonte --la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad matriz de Nuestra Señora del Rocío--, concretamente, en marzo de 1993, haciendo la número 90 entre todas ellas.
Y termina la papela diciendo que, al final, la Hermandad de Badajoz tendrá sumo gusto en obsequiar a sus hermanos y asistentes a un refrigerio en los salones de su sede, sita en el 16 de la calle de la Sal (Arias Montano).
Seguro que, entre copa de fino andaluz y taco de jamón extremeño, rezando a la Blanca Paloma por sevillanas, resonará este popular estribillo:
Un corazón tengo yo
y lo tengo repartío,
uno pa mi Soledad
y otro para mi Rocío.