Uno de estos días, accediendo en coche a la ciudad por la Ronda Norte,
la de San Roque, he podido comprobar cómo está creciendo la zona, con
sus flamantes instalaciones empresariales y centros comerciales, nuevas
urbanizaciones y bloques de viviendas, etc., etc. Un sector con gran
porvenir, por cierto. Y he dado con una calle que me suena, la de los
Hermanos Vidarte, paralela a la gran avenida de Manuel Rojas, alcalde
que fue de Badajoz. Y me he acordado de los extraordinarios fotógrafos
pacenses que fueron Emilio y Manuel Vidarte, muchas de cuyas
fotografías sobre Badajoz, auténticos tesoros documentales, conservan como oro en paño
sus hijos, los continuadores del oficio, Juan Carlos y Manolo y Enrique, respectivamente.
Y al ver
la placa --"Hermanos Vidarte. Emilio y Manolo. Fotógrafos siglo XX"--,
no recuerdo que haya sido inaugurada. Al estilo de la reciente de
"Francisco Crespo Marchirant", en Santa Marina. Con su ritual de
costumbre, el alcalde descubriendo la placa, las palabras de rigor, los aplausos, besos, abrazos y fotos de familia y la convidá que mandan los cánones. Por lo que, para
saber, le he dado un toque a Enrique, el de la vespa colorá, y me ha
dicho que no, hijo, no. Que no está inaugurada, pero que le gustaría. Que ha hablado con el alcalde, Miguel Celdrán,
y éste le ha remitido a la concejala de la cosa cultural, Consuelo
Rodríguez, que es quien lleva los asuntos del callejero y sus nombres. Y en éstas estamos.
Y
digo ésto sabiendo que estamos en pleno fervorín inaugural, propio de
toda época preelectoral que se precie, lo que siempre he criticado.
Pero no dejo de señalar que, sea en la época que sea, mis
queridos Juan Carlos, Manolo y Enrique, en representación de la
famosísima saga fotográfica, tienen el mismo derecho que Paco Crespo
a que su calle sea oficialmente abierta. La calle de sus padres. La
calle de los Hermanos Vidarte, Emilio y Manolo, Manolo y Emilio, fotógrafos del siglo XX. He dicho.