¡Otro! ¡Y van la tira! Y es que siguen apareciendo como por encanto,
una semana, sí y otra, también, nuevos magos, videntes y curalotodos
intentando arreglar los muchos males y estropicios que padecemos los
ciudadanos en Badajoz. Como el último, el "profesor" Salimou, que ha
llenado de panfletos el centro moderno de Badajoz, por la zona de Santa
Marina baja. Y es que te dice, muy cortésmente el andoba, que "no hay
problema sin solución". Y él, "maestro chamán africano, gran medium
espiritual mágico, con poderes naturales en todos los campos..., que
resuelve todo tipo de problemas y dificultades, por difíciles que
sean". Y viene después en la papela una retahíla de males y problemas
que él solito se encarga de arreglar: "enfermedades crónicas,
judiciales (¡), matrimoniales (¡¡)..., quitar hechizos, depresión, mal
de ojo, limpieza (¡¡¡), suerte, impotencia sexual...". Y, por si fuera
poco, nos ayuda a "recuperar amarres (¡¡¡¡) y cualquier problema
matrimonial, trabajo y negocios". O séase, lo cura todo, sin tener
estudios el "profe" de Medicina, Psicología, Derecho u otras ciencias humanas. Y
la explicación es muy sencilla: que "tiene los espíritus mágicos más
rápidos que existen (¡¡¡¡¡)". Cualquier otros asuntos de amoríos, nada,
no hay que preocuparse, que "lo soluciona inmediatamente con resultados
al 100 % garantizados (¡¡¡¡¡¡)". ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Cuánto? Dice
el "profesor" Salimou que "recibe todos los días, de 8 a 22 horas". Y
la refinitiva: "Recuperación de pareja en 7 días (¡¡¡¡¡¡¡)". Sitio,
plaza de los Alféreces. No hay más datos, ¿para qué? Y teléfonos, te
dan un fijo, el 924, tal y tal, y un móvil, el 680, tal y tal. Y del costo
del "servicio", la forma de pago, facturas, IVA y reclamaciones, ni se sabe.
MAGOS DEBAJO DE LAS PIEDRAS
Pues a mi me da que tanto
mago y vidente en Badajoz, ahora que están saliendo debajo de las
piedras, es porque aquí hay demanda, la gente pamplinosa los pide, los
busca. Y es que los panolis, los cabezas de chorlito y los tontolculos
de este pueblo, que son legión, no tienen enmienda. Y seguro que
picarán, llamarán, quedarán y, después del paripé, les vaciarán la
cartera y, si te he visto, no me acuerdo.
Y es que no vencen, mira
que lo hemos dicho desde aquí, que hay mucho mangante suelto. Pues
nada, ni puto caso. Así que si los trajinan..., ¡toma de la goma, Jeroma,
pastillas de goma!