Hoy, primer viernes de marzo, es uno de los tres viernes más populares
y devotos que el pueblo pacense revive entre la Cuaresma y la Semana
Santa. Los otros son el Viernes de Dolores y el Viernes Santo, con la procesión del rosario con la Patrona de Badajoz, Ntra. Sra. de la Soledad. Hoy es el día del célebre besapié al Cristo de la Espina, en su
iglesia de las Descalzas, restaurados ya sus altares, al final de la
calle de Menacho, junto al antiguo Palacio de Capitanía General. Toda
la mañana y toda la tarde, hasta bien entrada la noche, serán miles los
pacenses los que acudan a besar el pie de la venerada Imagen.
Especialmente, a la conclusión de la jornada laboral. A los que se agregará la legión de gentes venidas de la provincia y del Portugal rayano. Tal
es la fama de milagroso que tiene este Cristo pacense. Todavía se
recuerdan las larguísimas colas que, hasta no hace mucho, rodeaban la
manzana del convento de las Clarisas, por la calle De Gabriel, para
llegar a la de Santo Domingo.
Igualmente concurridos, pero no tanto
como el de la Espina, serán los besapiés que se celebren en honor del
Cristo del Prendimiento (iglesia de la Concepción), el de la Angustia
(iglesia de San Fernando y Santa Isabel, en La Estación) y el de
Medinaceli (iglesia de San Juan de Ribera, en Pardaleras).