La céntrica y larguísima calle de Martín Cansado --antigua del Obispo y
de los Cansados, familia del siglo XVII, que dice el rótulo--, junto a
la plaza de Minayo, a la altura de la calle Zurbarán y el Edificio del
Colegio de Abogados (antiguo Garaje Plá), está cortada al tráfico. Con
una zanja que llevará las conducciones subterráneas al solar de la
esquina, cuyo viejo edificio ha sido derribado, donde in illo tempore se
levantaba un colegio de niños, anejo a la antigua Normal de maestros de
la calle Menacho, ya desaparecida. Así que los que queráis ir en coche
tendréis que dar un rodeo, por lo que os aconsejo que vayáis a pie
enjuto, que es más sano, Robustiano. O dejéis el coche en el
aparcamiento subterráneo de la zona, que viene ni que pintiparado.