De un tiempo a esta parte, Badajoz, ciudad cosmopolita donde las haya,
culta y moderna como pocas en el SO ibérico, se está poblando de
pícaros y malandrines, mangantes y pedigüeños, magos y curalotodos que
se ganan la vida por la cara, sin dar un puto palo al agua. Y, como
dijimos no ha mucho, siguen floreciendo como hongos los astrólogos y
nigromantes, los curanderos y sanadores milagrosos. Ahí es nada,
Badajoz, capital de los milagros. Como es el caso del "profesor"
Souare, "astrólogo, espiritualista y curandero", que ha llenado con
miles de panfletos los parabrisas de los coches de esta ciudad,
ofreciendo sus "servicios". Este "gran maestro --se ve que no tiene
abuela-- de las ciencias ocultas", dotado de "grandes poderes
--bisabuela, tampoco-- y conocimientos científicos (sic)
sobre las ciencias ocultas, heredadas de familia". Y te dice en la
papela que te ayuda a resolver todo tipo de problemas, "naturales y
sobrenaturales (resic)". ¿Y
cuáles, si puede saberse? Pues los del "amor, negocios, justicia,
enfermedades, espirituales, sexuales, males de ojo, envidias y vicios
no deseados (requeteresic)". Así que, ¡ale, hop!, a ponerse en contacto con el "maestro" Souare, que te garantiza "silencio absoluto".
Las
consultas son de lunes a sábado, de 9 a 21 horas. ¿Y dónde? Silencio
absoluto ¿En el Centro, como decían otros? Silencio absoluto. ¿A cuánto
por sesión? Silencio absoluto. ¿Factura con IVA? Silencio absoluto. ¿Descuentos a los jubilatas y
pensionistas? Silencio absoluto. ¿Para reclamaciones y devolución de la
"mercancía"? Silencio absoluto. Pero sí que te dan "facilidades de
pago", mire usted qué detalle generoso. Sólo hay que llamar a un teléfono de contacto, el
628, tal y tal.
Pues ya lo sabéis, colegas, no vayáis a picar. Y mira que hay tontucios y pánfilos en este pueblo. Ahora, si, a pesar
de todo, os metéis y os trajinan..., ¡a mí que me registren!