Buena noticia es que la antigua Carnicería y Embutidos El Charro, al
final de la calle de San Juan, frente por frente de la Concepción, y
cerrada desde que se jubilara su último dueño, Antonio del Águila,
tiene nuevo inquilino. Se trata de un viejo conocido del barrio, el
simpático, orondo y servicial Juan Moreno Santana, que lleva con su señora la
Frutería, Comestibles y Carnicería de la calle Concepción Arenal, la
única que hay en esa calle. Resulta que ha comprado el local, de tres
plantas, y lo está rehabilitando para convertirlo de nuevo en
Carnicería. Y, según sus palabras, le va a costar un riñón y parte del
otro, que estaba casi en ruinas. Y allí que se irá a vivir el bueno de
Juanito con la patronal, personas encantadoras, que de trabajadoras las
habrá igual, pero más que ellas, no.