Murió Idoia Rodríguez, galleguina de sólo 23 años, la primera mujer
soldado española muerta en acto de servicio. Allá en la lejanísima
Afganistán, sirviendo en misión de paz con otros soldados del mundo
civilizado. Una mina, al paso de su vehículo ambulancia, tuvo la culpa.
Con ello, la mujer española ha dado otro paso definitivo --su sangre--
en el duro camino por la emancipación y la igualdad de derechos reales
en España. Por eso, en su homenaje y en el de todas las mujeres soldado
de España, vaya mi himno particular, que la música pertenece al
coplerío nacional y sale sola:
Soldadito española,
soldadito valiente,
la alegría del sol
fue besarte en la frente.
La victoria fue tuya
porque así lo esperaba,
cuando muerto de pena,
a la Virgen rezaba,
su novio en España.
Que la tierra te sea leve, Idoia.