No sé si os acordaréis, que no os acordaréis, como fue el año
pasado..., pero daba cuenta en El Avisador del estado calamitoso de una
garita de nuestro recio baluarte de Santiago, donde la Ciudad Juvenil y
el Frente de Juventudes de antaño, hoy aparcamiento subterráneo y
jardincillo y zona de juegos infantiles en la parte elevada, junto a la
magnífica Memoria al General Menacho, con el monolito y sus cuatro aguerridos leones. Pues resulta que ayer, al pasar por el lugar, que me veo que
el boquete ha aumentado y la garita está a punto de desplomarse. Y me
dicen los que cuentan el tiempo, que lleva así tres años o más. Menos
mal que en el foso han puesto cuatro vallas amarillas, por si algún
despistado pasa por allí, le cae un cascote en la cabeza y la palma en el inte. Y mira
que la zona ajardinada de los fosos estaba de dulce, con sus esbeltas
palmeras y los operarios de Parques y Jardines podando los rosales, los
bojes y otros arbustos. Y que el césped estaba rasurado y limpio, con
algunas zona quemadas por las heladas nocturnas. Con varios vecinos
paseando pacíficamente al perro, en tanto tres mozos liaban sus canutos, ya en las
aceras de Regino de Miguel. Como siempre. Como todos los días. Y el
boquete de la garita, cada vez más grande. Y el Ayuntamiento y la
Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura, haciendo el
"don Tancredo", sin mover un músculo. ¿Pero tanto costará sentarse a la mesa para arreglar
este boquete en el baluarte? Y mira que lo he dicho aquí, más claro que
el agua clara. Pero ni puto caso, oiga.
ME RINDO
Así que yo me rindo, y si
se cae la puñetera garita, que se caiga. Lo siento, mi General Menacho,
que diste tu vida por Badajoz en este mismo lugar, defendiéndola
bravamente de los franceses, un 4 de marzo de 1811, pero yo me rindo, Excelencia.
Aunque dan ganas de tirarse al monte y olvidarse de las cosas y las
gentes que no tienen arreglo en Badajoz, que son más de una y más de
dos.