Ayer noche se abría en el Luis de Morales la Exposición El Museo del Prado visto por 12 artistas contemporáneos.
Y allí que nos vimos un buen número de caras conocidas de la cultura
local, pintores, críticos, profesores, escribidores, jubilatas y gente
nueva por estos pagos. Que luego supe que se trataba de empleados de
Bancaja, la entidad patrocinadora del evento. Se presentaban nada menos
que 48 obras gráficas, correspondientes a doce creadores polifacéticos,
algunos de ellos auténticos gurús de los nuevos lenguajes en la
expresión plástica hispana: Andreu Alfaro, Eduardo Arroyo, Miquel
Barceló, Eduardo Chillida, Ramón Gaya, Luis Gordillo, Guillermo Pérez
Villalta, Albert Rafols Casamada, Manuel Rivera, Gerardo Rueda, Antonio
Saura y Gustavo Torner. Y, cada uno, a su manera y con sus técnicas
variopintas --litografías, aguafuerte y resina, serigrafías, aguafuerte
y aguatinta, aguafuerte y resina, iluminado a mano, litografías
iluminadas con acuarela y gouache, aguatintas al azúcar...-- darían
respuesta a sus filias y fobias sobre algunas de las grandes obras
clásicas del Prado madrileño. Y allí, entre la figuración, la
abstracción y el grafismo, pudimos entrever la presencia de grandes
cuadros, como Las tres Gracias, de Rubens, Las Meninas, La fragua de
Vulcano, La Venus del espejo y El príncipe Baltasar Carlos, todas de
Velázquez, así como otras visiones contemporáneas del retrato de Felipe
II, el perrro de Goya y la Crucifixión, entre otras más.
Intervendría
en primer lugar la concejala de la cosa, Consuelo Rodríguez, para dar
la bienvenida a todos, a la que siguió el crítico de arte, Martín
Carrasco Pedrero, que diría que esta Exposición se gestó en 1990, como
una forma de "hablar del Museo pintando", contándose con la
participación de doce artistas de primer orden, pertenecientes a
diversos movimientos de vanguardia --Grupo El Paso, Movimiento
Zero...-- en los campos de la abstracción y la figuración.
En tercer
lugar hablaría José Ángel Camacho, director de Zona --Huelva y
Extremadura-- de Bancaja, la firma patrocinadora del evento y
propietaria de las obras. Al que seguiría el alcalde de la ciudad,
Miguel Celdrán, encantado de haberse conocido por la categoría de esta
Exposición, dando las gracias a la Asociación de Amigos del Museo del
Prado y, claro es, a Bancaja, a quien tiró los tejos para que
continuara esta colaboración con el Museo Luis de Morales en el futuro,
que esta Exposición es la segunda, tras la de Barros malagueños
del pasado año. La amplia sonrisa de los bancajeros fue elocuente:
habrá más Exposiciones, señor alcalde. Cerró el acto Martín Carrasco de
nuevo, que haría de guía improvisado de obras y autores ante la
petición expresa del Alcalde, siendo muy aseada y aplaudida su
intervención.
EL CONVITE
Y como digno remate a un acto de
tanta categoría, la organización invitó a la concurrencia a una
copichuela en la primera planta del Museo, que estuvo divinamente
servida por el Real Proveedor de Museos, Bibliotecas, Palacios y Saraos
del Reino de Badajoz, ilustrísimo don Gonzalo Guijarro Merelles,
Marqués de Catering 31, que puso de lo mejores ibéricos y quesos de la
tierra, frituras, bocaditos y otras delicias gastronómicas, acompañado
con un excelente tinto Nasarat, uva merlot, añada 2004, un vinodelatierradeextremadura de las acreditadas Bodegas Gaspar Santos e Hijos, de Badajoz. Casa fundada en 1878 y con domicilio social en la capital pacense, que todo hay que decirlo.
Y
para inmortalizar los mejores momentos por allí vimos a Juan Carlos
Vidarte, tocado con su gorra de pana del XIX, y a nuestro ínclito
Álvaro Meléndez, que se hinchó de tirar fotos a diestro y siniestro. A
la entrada se repartiría el Catálogo
Por último, decir que la Exposición estará abierta, en sus horas de visita habituales, hasta el 4 de marzo.